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Una asociación dona 100 pantallas a los funcionarios de Ocaña I, que trabajan con una mascarilla quirúrgica cada 40 horas

Una asociación dona 100 pantallas a los funcionarios de Ocaña I, que trabajan con una mascarilla quirúrgica cada 40 horas

«Los medios de protección son una auténtica comedia», denuncia un delegado sindical de la prisión

En la prisión Ocaña I los funcionarios siguen denunciado que los medios de protección que tienen contra la pandemia «son una auténtica comedia, a pesar de que ahora ya no hay escasez de mascarillas». Lo dice José Manuel Álvarez, delegado del sindicato APFP (Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones) en este centro penitenciario. «Pero seguimos recibiendo una mascarilla quirúrgica cada 40 horas, como desde el primer día que empezó esta pesadilla», repite un mes después de contarlo en ABC.

Sin embargo, los funcionarios afirman que ahora se sienten algo más seguros con la donación de 100 pantallas protectoras realizadas por «Covid Fighters», una asociación benéfica impulsada por un policía local de Villaviciosa de Odón (Madrid).

El material ha llegado a través de APFP. «Esas pantallas nos van a dar seguridad para protegernos y proteger a los demás del coronavirus», ha dicho el representante del sindicato.

Según José Manuel, Ocaña I cuenta con 6 casos confirmados y ya una docena de funcionarios ha estado en cuarentena. «Pero aún así el virus no ha traspasado los muros de esta prisión centenaria», afirma el representante de APFP. «Somos un grupo humano muy concienciado con la enfermedad -añade-, y quizás por esto nos tomamos la situación con la seriedad que se merece; hay compañeros que han perdido a sus padres, otros a familiares cercanos». «Todo eso contrasta con los medios de que disponemos, y que aún, a día de hoy, son una auténtica comedia», recalca.

Las pantallas protectoras de «Covid Fighters» se suman a las que donaron las hermandades de Ocaña. «Nos sentimos mucho más protegidos y estamos enormemente agradecidos a esa parte de la sociedad que sí se acuerda de nosotros; que somos un servicio esencial y estamos muy expuestos a un posible contagio», alerta José Manuel.