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Un «GPS» quirúrgico reduce los riesgos y mejora la precisión de la cirugía fetal compleja

Un «GPS» quirúrgico reduce los riesgos y mejora la precisión de la cirugía fetal compleja

El nuevo sistema de navegación, pionero en el mundo, hace más precisa la cirugía fetal, acorta la duración de la operación, y reduce la tasa de mortalidad

La cirugía intrauterina es de por sí compleja por el reducido tamaño de los fetos (unos 20 centímetros), la movilidad del entorno (placenta) y su naturaleza extremadamente delicada. Si a ese riesgo natural se añade un problema asociado al embarazo como el síndrome de transfusión feto-fetal, una enfermedad rara con una elevada mortalidad que se da en un 10-15 por ciento de los casos de embarazos de gemelos monocoriales (comparten placenta), los riesgos aumentan y el cirujano necesita un plano lo más real posible de la zona a intervenir para optimizar el resultado de la intervención.

Hasta ahora, el especialista solo disponía de una ecografia para guiar la entrada en el útero y el movimiento del instrumental quirúrgico hasta el feto. Ahora, un nuevo sistema de navegación quirúrgica pionero en el mundo, que actúa como un GPS, permite hacer una reconstrucción virtual de la placenta de la paciente a partir de una ecografía y una resonancia, lo que le ofrece, con mayores garantías, información sobre cuál es la mejor vía de entrada y ruta para acceder a su objetivo.

Pacientes de mantequilla

«La cirugía fetal es sumamente complicada porque los pacientes son de pequeñas dimensiones y extremadamente frágiles, como de mantequilla. Además, se encuentran en un entorno cambiante que es la placenta. Todo eso, dentro de una madre que no está enferma y a la que se debe protegerse de cualquier riesgo», ha explicado esta mañana en rueda de prensa el doctor Eduard Gratacós, director del BCNatal, un consorcio integrado por el Hospital de Sant Joan de Déu y el Hospital Clínic, centros que, en colaboración con la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona (UPF) han impulsado esta innovación quirúrgica.

Endoscopio con un sensor

Gracias a este nuevo dispositivo, que permite reconstruir en 3D la placenta, el cirujano dispone de una visión mucho más precisa de la zona a intervenir. A partir de esta información, una vez en el quirófano, el especialista utiliza un endoscopio de 3 milímetros -hasta ahora se guiaba a través de una ecografía- que incorpora en el extremo un pequeño sensor que se sincroniza con la reconstrucción virtual de la placenta, de modo que dirige con mayor precisión los movimientos del arsenal quirúrgico.

Este sistema de planificación tridimensional, fruto de uno de los proyectos de innovación tecnológica que se han desarrollado desde hace cuatro años gracias a la financiación de la Fundación Privada Cellex, «ofrece al cirujano más precisión y también reduce riesgos y tiempo de intervención», señala Gratacós. Con este GPS quirúrgico se ha intervenido ya a una veintena de pacientes (todos en 2019) con síndrome de transfusión feto-fetal, una enfermedad de alto riesgo que se produce en gemelos que comparten placenta cuando uno de los fetos pasa sangre al otro de forma constante.

Melanie Bonnet, de origen francés y residente en Pamplona (Navarra), se enteró de que padecía el síndrome cuando estaba en la semana 19 de embarazo. Su situación se complicó además porque tenía placenta anterior. Según ha explicado esta mañana a los medios, la enfermedad se la detectaron en Navarra y desde allí la derivaron al Hospital Sant Joan de Déu, donde el 15 de marzo le realizaron la intervención. «Me imponía mucho que me realizaran una resonancia pero luego todo fue muy bien», ha precisado la paciente.

«Después de la operación tuve que hacer reposo el resto del embarazo, no subir o bajar las escaleras más de una vez al día, y poco a poco me fui encontrando más fuerte», ha indicado Melanie. El 17 de junio dio a luz a sus dos pequeños, Liam y Julen, que hoy tienen cinco meses y gozan de un buen estado de salud.