España

Torra trocea la negociación con Sánchez para orillar a ERC

Torra trocea la negociación con Sánchez para orillar a ERC

El «president» cede a los republicanos los asuntos «sectoriales y autonómicos»

El presidente catalán, Quim Torra, quiere convertir la negociación con el Gobierno de Pedro Sánchez en un escaparate que muestre, principalmente ante el electorado independentista, las distintas prioridades y formas de enfocar el conflicto catalán que tienen Junts per Catalunya y ERC. Con una clara lógica electoral, el jefe del ejecutivo autonómico ordenó ayer dividir el diálogo con el Estado en dos espacios y ceder a los republicanos la labor de capitanear la parte menos atractiva del mismo, es decir, la que se centrará en competencias y transferencias de carácter «autonómico».

Así las cosas, la negociación con el Ejecutivo de Sánchez se realizará de forma paralela en la «mesa de gobiernos» y en la Comisión Bilateral Estado-Generalitat que contempla el Estatuto de Autonomía de Cataluña. Este segundo espacio, que no se convoca desde el inicio del «procés», se centrará en discutir los asuntos de competencias, traspasos y financiación que Sánchez ofreció a Torra en la reunión celebrada con el jefe del Ejecutivo este jueves en Barcelona. Allí, el dirigente socialista acudió con un documento, titulado «Agenda para el reencuentro», con 44 puntos que abordan cuestiones tan dispares como la reforma de la financiación autonómica o el apoyo del Estado a la candidatura de Barcelona a los juegos de invierno 2030. En declaraciones a la prensa tras la reunión, el «president» no tuvo reparos en desdeñar las propuestas de Sánchez calificándolas de «sectoriales».

Según la composición actual del Govern, corresponde a los republicanos, concretamente al consejero de Acción Exterior, Relaciones Institucionales y Transparencia, Alfred Bosch, convocar y liderar esta comisión bilateral. Al conocer la decisión de Torra, Bosch no dudó en mostrar su rechazo a la idea de trocear la negociación y escurrir a los republicanos la parte menos apetecible. «Es importante que se hable de represaliados políticos, de presos y de exiliados, y que se resuelva. Que se hable del conflicto político y que se busque una solución democrática. Esto es lo que es prioritario», afirmó el consejero en declaraciones a la prensa ayer desde el Parlamento de Cataluña. Asimismo, condicionó su convocatoria al inicio de la negociación política Torra-Sánchez.

Los recelos de los republicanos -molestos con la idea de verse negociando inversiones en Cercanías y transferencias, mientras Torra negocia un eventual referéndum de autodeterminación y la «amnistía» de los condenados por el Supremo en plena precampaña para unas elecciones catalanas aún sin fecha- fue respondida rápidamente por el gabinete del presidente, que mandó una contundente nota a Bosch exigiéndole que activara la comisión bilateral «lo más pronto posible».

«Son dos cosas distintas. La mesa política es para el conflicto político y después hay otro espacio para agravios como las obras de la estación del AVE de La Sagrera o el Corredor Mediterráneo y demás temas sectoriales y autonómicos», apuntaron a ABC fuentes de la Presidencia de la Generalitat.

A pesar de negar que la división de los espacios de negociación con el Gobierno fuera una forma de menospreciar a los republicanos, desde el equipo de Torra resaltaron que el peso y el protagonismo de la confrontación política con el Estado tendrá lugar en la mesa de negociación que liderarán Sánchez y Torra a partir de este mes de febrero. «Una cosa no irá en detrimento de la otra, pero son cosas distintas», especificaron. Desde Exteriores evitaron hacer declaraciones sobre el último envite de Torra. Por su parte desde ERC confirmaron a este diario que el presidente está ya «en modo campaña».