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Tarragona estrena variante ferroviaria con sabor agridulce

Tarragona estrena variante ferroviaria con sabor agridulce

El ansiado tramo del Corredor Mediterráneo cumple su primer trayecto con retraso

La históricamente esperada variante ferroviaria entre Vandellós y Tarragona del Corredor Mediterráneo entró en funcionamiento este lunes tras años de espera y dejando, ya de inicio, un gran sentimiento agridulce en el territorio, ya que aunque permite reducir unos cuarenta minutos el trayecto entre Barcelona y Valencia -conectadas ahora en unas dos horas y cuarenta minutos- ha empeorado el servicio habitual en muchos municipios.

La variante de Vandellós, que llega con años de retraso y que ha costado 700 millones de euros, tiene 64 kilómetros entre L’Hospitalet de l’Infant y la estación del AVE Camp de Tarragona y resuelve uno de los cuellos de botella del mapa ferroviario español, ya que hasta ahora se contaba con una vía única. La nueva doble vía, de ancho europeo, permite la conexión del Corredor Mediterráneo con la alta velocidad, y con la de ancho convencional Reus-Tarragona a través del nudo de Vilaseca.

Durante la primera semana de puesta en servicio, los trenes viajan con una limitación de velocidad de 80 kilómetros por hora por prevención, como se suele hacer siempre que se estrena una nueva infraestructura. La previsión es que a partir del próximo lunes los trenes lleguen a los 200 km/h.

El estreno del lunes, que no contó con ninguna inauguración oficial -algo poco habitual en obras de infraestructuras-, quedó empañado por un primer trayecto con retraso. El primer convoy que pisó la vía, un Euromed entre Barcelona y Valencia, llegó a la capital valenciana 32 minutos más tarde de lo previsto. Renfe lo argumentó a «problemas de logística» y tuvo que indemnizar a los pasajeros con el 50 por cierto del importe de su billete.

Municipios penalizados

La variante de Vandellós pasa por los municipios de La Secuita y Perafort y sustituye así la actual línea de costa, lo que supone el cierre de la estación urbana de Salou, cuyos usuarios deberán ir al apeadero de PortAventura mediante buses lanzadera y de allí, a Tarragona mediante la nueva línea R-17. También se clausura la estación urbana de Cambrils, que se desplaza a las afueras y que pierde servicios. En Mont-roig del Camp también se pierden convoyes, al igual que la ciudad de Tarragona, donde no pararán ya más los Euromed. También pierden servicios en las Terres de l’Ebre, que tendrán a partir de ahora menos trenes, frecuencias y conexiones.