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Se busca a la manada de Ciempozuelos por una nueva violación múltiple

Se busca a la manada de Ciempozuelos por una nueva violación múltiple

La víctima, de 23 años, denunció una agresión sexual en la que intervinieron cuatro sujetos que acabaron insultándola

Ha vuelto a ocurrir, esta vez en la localidad madrileña de Ciempozuelos. La víctima de esta presunta manada es una joven venezolana de 23 años que fue objeto de una agresión sexual múltiple la madrugada del jueves, según consta en la denuncia que interpuso ante la Guardia Civil ese día.

Los hechos se produjeron a las 00.35 horas cuando se dirigía a su domicilio tras haberse bajado en la estación de Cercanías de Renfe. Venía de trabajar e iba caminando por la calle. De súbito, fue abordada por cuatro hombres que la retuvieron en contra de su voluntad y la obligaron a acompañarles hasta un lugar apartado, situado en las inmediaciones, lejos de miradas indiscretas.

Una vez allí la empujaron, la tiraron al suelo y le rompieron la ropa con un arma blanca o similar. A partir de ahí comenzó su pesadilla. Durante la agresión sexual, los integrantes de esta manada le introdujeron algunos objetos por la vagina y fue violada.

Después, la joven, aterrorizada y muerta de miedo, tuvo que soportar los insultos del grupo, que la dejó abandonada en ese paraje tras abusar de ella. No obstante, antes de marcharse se apoderaron de su teléfono móvil para asegurar su huida y dejar a la víctima más indefensa aún: sin posibilidad de pedir ayuda.

Los atacantes se cuidaron de que la joven no les viera el rostro. Para ello se sirvieron de las gorras y prendas de abrigo que vestían

Durante el tiempo que duraron los abusos los miembros de la manada de Ciempozuelos estuvieron muy pendientes en todo momento de que la joven no les viera el rostro. Para ello se sirvieron de las gorras y de las prendas de abrigo que vestían.

Treinta y cinco o cuarenta minutos después de que la dejaran sola la Policía Local la encontró y la condujo hasta el Hospital Infanta Elena de Valdemoro, donde se activó el protocolo para víctimas de agresiones sexuales. Ahí la examinaron y la Guardia Civil se llevó sus ropas en busca de pruebas que puedan conducir a los autores.

Cuando la joven acudió al cuartel de la Benemérita de Ciempozuelos a denunciar la agresión sexual múltiple estaba en estado de shock. Confusa y aturdida, apenas podía explicar lo ocurrido y menos aún describir a los agresores; entre otras cosas, porque apenas les pudo ver. En estado de estrés postraumático volvió ayer a prestar declaración.

Mientras el Instituto Armado investiga el caso y ha reforzado la presencia policial, los habitantes del municipio realizaron ayer dos concentraciones de repulsa por lo ocurrido. Fue en la plaza de la Constitución, donde se encuentra la sede del Ayuntamiento, al mediodía y a las 18 horas. «Condenamos de forma rotunda estos hechos y transmitimos nuestro apoyo a la víctima de tan execrable caso y a su entorno», indicó el Consistorio.