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Regreso al «Kronen»

Regreso al «Kronen»

Malasaña recordará durante una semana el universo que originó la ópera prima de José Ángel Mañas

Hace ya más de un cuarto de siglo de la aparición de «Historias del Kronen». Con tan solo 23 años y en apenas quince días -o eso dice su autor-, José Ángel Mañas escribió su primera novela, una oda a la Generación Perdida que habitó las calles de Malasaña en la década de los noventa. La obra del madrileño, con la que llegó a ser finalista del Premio Nadal en 1994, habló sin pudor de las drogas, el alcohol y el sexo que dominaban la vida de una juventud alienada. En 1995, el director Montxo Armendáriz la convertiría en una de las películas más taquilleras. Hoy, «Kronen es a los noventa como la Movida fue a los ochenta».

Así define este fenómeno cultural y social la editorial Balas Perdidas, artífice, por segundo año consecutivo, de la Semana Kronen, nueve días nostálgicos (hasta el 22 de noviembre) que llevan el nombre de la cervecería ficticia que frecuenta un «niño de papá» universitario en la ópera prima de Mañas. Como el año pasado, esta editorial independiente, que publica las obras de los «balas perdidas» de la literatura contemporánea, ha planeado unas jornadas repletas de actividades, con charlas, exposiciones y música en directo, para rememorar la efervescencia noventera.

Pese a pasar más desapercibida, la década de los noventa fue una etapa de eclosión cultural en todas las disciplinas artísticas. Por eso, en 2018, Balas Perdidas quiso aprovechar el 25 cumpleaños de la novela de Mañas para reivindicar los cambios que sacudieron a la sociedad española. En su debut, la Semana Kronen trajo a la capital la música de la «ruta del bakalao», el cine, el arte urbano y los bares de moda de los noventa. Y este año no será menos.

La Generación X

Ayer participó en este regreso al pasado la delegada de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento, Andrea Levy (PP), que recorrió los rincones más emblemáticos de Malasaña, el núcleo cultural de la época y templo del ocio para la también llamada Generación X, aquellos nacidos entre 1972 y 1982, justo después de los «baby boomers».

La Ruta Kronen, escoltada por Juan Carlos Carpetano (de la asociación de guías culturales Carpetania Madrid) y el escritor José Ángel Mañas, partió bajo la pétrea mirada de la estatua de Mesonero Romanos (en la calle de Barceló) y visitó los míticos bares Tupper Ware, San Mateo y Vía Láctea -que aparecen en la película de Armendáriz-, las tiendas de segunda mano de la calle de Velarde y enclaves tan románticos y desenfadados como la plaza del Dos de Mayo y las calles de Corredera de San Pablo, Palma, San Vicente Ferrer y Minas. Un paseo que fue grabado y que formará parte de una serie de documentales «malasañeros» del productor Juanjo Castro.

La vuelta a los excesos de los noventa comenzó el jueves, con la exposición «Historias del Kronen, el Kómik», que se podrá visitar hasta el 28 de noviembre, la obra ilustrada que forma parte del universo creado por Mañas y que se suma a su tetralogía en prosa («Mensaka», «Ciudad rayada» y «Sonko95», además de «Historias del Kronen»).

El sábado, a las 22 horas, el bar Horacio pinchará los éxitos nacionales e internacionales de los noventa; el miércoles, habrá una lectura dramatizada de la novela de Mañas «La Pella», en el local Amor Hermoso; el jueves, el escenario será el bar Picnic, el mismo día del retorno de los Vancouvers, la banda de punk-pop que tocará a las diez de la noche en la sala Maravillas. Y el próximo viernes, 22 de noviembre, la presentación del poemario «La mala raza», de Nacho Escuín, cerrará estos días de recuerdo, en la librería Cervantes y Cía.