España

Quim Torra no confina en sus casas a los ilerdenses y mantiene el caos

Quim Torra no confina en sus casas a los ilerdenses y mantiene el caos

La vicepresidenta primera del Gobierno habló con Aragonès para sortear a la juez

La incertidumbre parece ser ya una divisa del día a día de la Generalitat de Cataluña que preside Quim Torra. Al cierre de esta edición, se desconocía el contenido exacto de la resolución firmada por Alba Vergés, consejera de Salud, y Miquel Buch, consejero de Interior, por la que el gobierno catalán establece medidas excepcionales en la comarca de Lérida afectada por un brote del Covid-19. La resolución, que Meritxell Budó confirmó al mediodía se había firmado, se envió al juzgado contencioso-administrativo correspondiente para su validación, tal y como requiere este tipo de decisiones que restringe derechos fundamentales. Aunque su contenido no se conocía y estaba pendiente el visto bueno judicial, Budó informó de que las medidas entraban en vigor a las cero horas del 15 de julio, es decir, esta pasada medianoche.

«La resolución se mantiene en la línea de la resolución que ya habíamos aprobado y con un plazo de 15 días, prorrogable», indicó la portavoz del gobierno catalán, en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal de la Generalitat. Sin embargo, siempre según sus palabras, en esta nueva resolución no se obliga al confinamiento domiciliario de los ciudadanos que viven en la comarca del Segriá (Lérida), que sí se solicitaba en la resolución desestimada por una juez, dando por válida la opinión de la Fiscalía, la noche del domingo al lunes. «No se ha decretado un confinamiento domiciliario, pero sí se ha dicho que solo se ha de salir de casa para lo que sea esencial. Es muy importante la concienciación ciudadana. No es estrictamente un confinamiento domiciliario, la gente podrá salir a pasear con su núcleo familiar», aseguró Budó, ayer.

Cierran los restaurantes

De esta manera, la Generalitat limita las entradas y las salidas de los municipios afectados por el brote del Covid-19 en la comarca ilerdense, excepto para los desplazamientos laborales y esenciales, para pruebas médicas y la movilidad por las autopistas y autovías. Además, entre las medidas aprobadas, siempre según las palabras de Budó, los ciudadanos pueden salir de sus domicilios para trabajar, acudir al médico, para cuidar a personas vulnerables, para realizar operaciones bancarias, para comprar en los comercios -que seguirán todos abiertos- y, entre otras excepciones, para hacer deporte.

Sí se prohíben los encuentros de más de 10 personas, así como las bodas, las misas y los funerales. Igualmente, la Generalitat cierra los teatros, los cines y las piscinas y los parques públicos, entre otros espacios lúdicos. Sí están abiertos los museos y las bibliotecas, pero con más medidas de protección sanitaria.

En relación a los restaurantes y los hoteleros, su actividad queda suspendida y los primeros solo pueden ofrecer sus servicios con entrega a domicilio y a recoger en los establecimientos, para evitar la concentración de personas que no son del mismo entorno familiar.

El Gobierno, con Torra

Este martes, también opinó sobre el embrollo jurídico la vicepresidenta primera del Gobierno de España, Carmen Calvo. En declaraciones a RNE, aseguró que había hablado con el vicepresidentes del gobierno catalán para recomendarle que recurriera el auto de la juez que desestimó el confinamiento domiciliario de Lérida.

«Discrepo de esa interpretación. Hemos visto autos en sentido contrario, lo cual es bastante normal en cualquier Estado de Derecho», señaló. Y añadió: «Se lo dije a Pere Aragonès ayer: creo que ese auto habría que recurrirlo. La Generalitat tiene competencias para determinar decisiones que afectan a la movilidad que no requieren el rango mayor de la alarma».

Sin embargo, fuentes de la Generalitat consultadas ayer por ABC aseguraron que el auto no lo recurrirán porque «no hará falta», al haber aprobado una nueva resolución.