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Pillan a políticos aragoneses vacunándose contra el Covid sin respetar los turnos

Pillan a políticos aragoneses vacunándose contra el Covid sin respetar los turnos

De momento han trascendido dos casos: el alcalde de Luesia, del PP, y el de Asín, del PSOE. Los populares han reprobado de inmediato a su alcalde, al que han exigido que dimita. En el PSOE se lo están pensando

Aragón se ha visto salpicado también por los casos de políticos que han aprovechado sus cargos públicos para vacunarse contra el Covid antes de que les toque, saltándose el turno de prioridad que está establecido y que empieza por los ancianos de más edad y trabajadores de residencias y de centros sanitarios. Ante la escasez de vacunas y el lento proceso de inmunización, hay fijado un orden de prioridad, por grupos sociales de riesgo.

Ese orden, sin embargo, se lo han saltado ya numerosos políticos en toda España y personas de su entorno. Y en las últimas horas ha trascendido que también ha ocurrido en Aragón, como mínimo en dos casos. Son los que han trascendido de momento. Se trata de los alcaldes de dos localidades zaragozanas, ambas de la comarca de las Cinco Villas: el socialista Rogelio Garcés, alcalde de Asín; y el alcalde de Luesia, Jaime Lacosta, del PP.

Tras ser pillados, ninguno de los dos ha dicho que tenga intención de dimitr. En vez de eso, han optado por defender lo que han hecho. Ambos argumentan que tienen relación habitual con la residencia de ancianos de su respectivo municipio. Lo que no ha trascendido es quién o quiénes, de entre los responsables del proceso de vacunación, decidió o accedió a vacunar a esos políticos pese a que el turno establecido marca expresamente que la actual fase de inmunización debe alcanzar, estrictamente, a ancianos de residencias y a trabajadores de geriátricos o de centros sanitarios.

Ninguno de esos dos alcaldes forma parte de la plantilla de trabajadores de las residencias que han utilizado como argumento para justificar su temprana vacunación, en un momento en el que en Aragón ni siquiera se ha empezado a vacunar a los ancianos que residen en sus domicilios y, de hecho, ni siquiera se sabe aún cuándo empezará a vacunarse la población en general.

Tras ser pillados estos alcaldes, sus partidos han reaccionado de forma dispar. El PP ha sido contundente: ha exigido a su alcalde de Luesia que dimita y le ha abierto un expediente disciplinario para su expulsión del partido. El PSOE, sin embargo, se lo está pensando. Dice que va a interesarse por lo ocurrido, que indagará y que en su momento tomará una decisión disciplinaria, si procede.

La reacción de la ejecutiva provincial del PP en Zaragoza, que preside Ramón Celma, ha sido rotunda e inmediata nada más trascender lo ocurrido con su alcalde en Luesia. No le hace falta indagar para concluir que ha hecho gala de «falta de ejemplaridad» y, por eso, la dirección provincial de los populares «le exige su dimisión», según un comunicado emitido en las últimas horas por el equipo de Ramón Celma. Eso, al margen de que, respetando los formalismos que exige el reglamento del partido, se tenga que tramitar un expediente interno contra Jaime Acosta, imprescindible para decidir medidas disciplinarias como su expulsión del PP.

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