España

Piden 18 años de cárcel para el ultra que quiso matar a Sánchez

Piden 18 años de cárcel para el ultra que quiso matar a Sánchez

Un vecino de Terrassa pretendía vengarse del presidente por la exhumación de Franco

El hijo del último alcalde franquista de Rubí (Barcelona) quería vengarse de Pedro Sánchez por su intención de exhumar al dictador del Valle de los Caídos. Por eso Manuel Murillo pidió por «Whatsapp» ayuda para perpetrar el magnicidio. Así lo sostiene el fiscal en un escrito de acusación, remitido al juzgado que investiga el caso, en el reclama para este vecino de Terrassa 18 años y medio de cárcel.

El acusado, de 64 años y de extrema derecha, tenía «la convicción personal de la necesidad de planificar acciones tendentes a causar la muerte del presidente del Gobierno», sostiene el fiscal en un escrito adelantado por Efe. Por eso se prodigó con su teléfono móvil en busca de este objetivo: «Si lo sacan, me cargo al Sánchez, te lo juro», escribía. «Si tocan a Franco sugiero que empiece la guerra otra vez por nuestro honor», dijo en otra ocasión. Y, en la misma línea: «A Sánchez hay que cazarlo como un ciervo». «Ya me gustaría tenerlo un día en el punto de mira», fue otro de los mensajes que escribió en un grupo de «Whatsapp» que integraban «personas afines a la ideología política nacionalista y conservadora», en definición de la Fiscalía. A la mayoría de esas personas no las conocía.

Manuel Murillo, vinculado a entornos de extrema derecha, había empezado a reclamar ayuda -tanto a gente cercana como a desconocidos- para consumar su plan. Así, en septiembre de 2018 se puso en contacto con una dirigente local de Vox, pensando que ella contaría con los medios y contactos necesarios para matar al presidente. «Soy un francotirador y con un tiro preciso se acaba con Sánchez», le escribía. También le indicó que él lo haría, pero que necesitaba apoyo, y que esa ayuda tenía que venir de «patriotas». «Yo creo que sería lo más rápido, para que hubiera elecciones y sacar a ese hijo puta de en medio», insistió a la dirigente de Vox. Pero ella acabaría denunciándolo ante los Mossos d’Esquadra.

Arsenal de armas

Pocos días después, el 19 de septiembre de 2018, los agentes de la policía catalana lo detuvieron mientras conducía. Llevaba en el coche una pistola, una carabina, un puñal, un punzón y varios útiles para la práctica de tiro. Luego, en su casa en Terrassa, hallaron revólveres, una escopeta y un fusil de asalto, entre otras armas. El hombre permanece en prisión desde su detención. Le acusan de homicidio en grado de proposición y de tenencia y depósito de armas y municiones prohibidas. Y la Fiscalía pide que se le aplique el agravante de discriminación ideológica.