España

Pedro Sánchez justifica que la «irreponsabilidad» del PP les forzó a negociar con Bildu

Pedro Sánchez justifica que la «irreponsabilidad» del PP les forzó a negociar con Bildu

La Moncloa insiste en que el Gobierno «no tenía garantizada la mayoría» de la quinta prórroga, pero los votos de Bildu no eran necesarios

Los votos de Bildu en la votación de la quinta prórroga del estado de alarma no eran necesarios para que el Congreso aprobase el nuevo decreto. Por mucho que desde La Moncloa insistan en que la «irresponsabilidad» del PP les forzó a negociar con la antigua Batasuna, lo cierto es que el Gobierno de coalición tenía atada la mayoría suficiente gracias al apoyo de PNV y Ciudadanos. Sin embargo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha insistido este sábado en este argumento para justificar el acuerdo con Bildu y minimizar el consecuente caos que ha provocado en La Moncloa.

«El Gobierno no tenía garantizada la mayoría en esa votación», ha subrayado Sánchez, en varias ocasiones, interpelado por la prensa. «Lo irresponsable, el hecho insólito, es que el PP, con 89 escaños, vote que no y ponga en riesgo una nueva prórroga», ha señalado después. A su juicio, esa «posición del no» del líder de la oposición, Pablo Casado, forzó al Ejecutivo a negociar con grupos que abrieron debates «que nada tenían que ver con la crisis santiaria».

El presidente ha justificado el acuerdo en los siguientes términos: «Todo eso se podría haber evitado si el Partido Popular, en lugar de votar que no, se hubiese abstenido o, como es lógico en un partido de gobierno, hubiese votado a favor. Desgraciadamente, esta no es la realidad y ha llevado a que los distintos grupos parlamentarios trataran de negociar».

La rueda de prensa de Sánchez llega después de la herida abierta en La Moncloa por el documento bajo la mesa que firmaron el miércoles PSOE, Unidas Podemos (UP) y EH Bildu para derogar de forma «íntegra» la reforma laboral Mariano Rajoy (2012). Un acuerdo estéril por el que los socialistas tuvieron que rectificar mediante una nota desesperada que se desentendía del punto sobre derogar su totalidad.

Pulso en Moncloa

Tras el cruce de versiones y fricciones durante las últimas horas, preguntado por la tensión interna, Sánchez ha señalado que «en la coalición tienen diferentes sensibilidades». Aunque ha insistido en que «en el Gobierno trabajan todos a una y tienen claro cual es la hoja de ruta de la coalición». Precisamente, al acuerdo programático apelaba la rectificación del PSOE en la que desentendían del «íntegra» del documento firmado.

El presidente ocultó a los ministros del PSOE y a la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, la negociación con Bildu. Pero fue precisamente Calviño quien, después de enterarse por la prensa y una llamada cargada de malestar, forzó al PSOE a emitir la rectificación la noche del miércoles argumentando que en la situación económica no es momento de plantear el debate. A la mañana siguiente, el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, desafió al presidente al negar el comunicado de Ferraz.

UP mantiene su postura de que la reforma »íntegra» e insisten en que el acuerdo sigue firmado. «Un whatsapp no invalida tres firmas en un documento», explican desde el entorno de Iglesias. Por su parte, Calviño y su equipo insisten en que «sería absurdo y contraproducente abrir un debate de esta naturaleza», como explicó durante la inauguración de la reunión anual del Círculo de Economía. Preguntado por si defiende el planteamiento de Calviño o Iglesias, Sánchez ha señalado que no le parecen posturas contradictorias. Pero se ha mostrado más cercano de Calviño al apelar a que cualquier reforma se hará contando con »el diálogo con los actores sociales» y «mediante la Comisión de Reconstrucción» del Congreso.