España

Oliu enfría el regreso de Banco Sabadell a Cataluña: «No se dan las circunstancias»

Oliu enfría el regreso de Banco Sabadell a Cataluña: «No se dan las circunstancias»

La entidad, que perdió 4.600 millones de saldos únicamente en la primera semana de octubre de 2017, justifica la salida: «Era insostenible»

En las semanas posteriores al referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, y antes de la fallida DUI del 27 de ese mismo mes en Cataluña se produjo una estampida económica. Todas las firmas del IBEX, a excepción de una, y cientos de compañías, grandes, medianas y pequeñas, trasladaron la sede social a otras comunidades autónomas (principalmente Madrid), una forma de blindarse de las posibles consecuencias de la inestabilidad política y que, de hecho, se ha prolongado hasta ahora. El retorno, pese a casos puntuales, no se ha producido, y las cifras más recientes estiman en unas 5.000 las compañías que han abandonado la comunidad desde el otoño negro de 2017.

La marcha de las compañías siempre se ha descrito desde el independentismo como uno de los episodios más eficaces lo que se describe como la "guerra sucia" del Estado contra el "procés", en la que las entidades bancarias jugaron un papel determinante, sometiéndose, según ese mismo relato, a presiones políticas para trasladar la sede y propiciando un efecto arrastre que llevó a otras a seguir su ejemplo.

Hoy, en la comisión que investiga en el Parlamento catalán la aplicación del artículo 155, comparecen precisamente el presidente de la Fundación La Caixa, y máximo accionista de CaixaBank, Isidro Fainé, el presidente de esta última entidad, Jordi Gual, y el de Banco Sabadell, Josep Oliu.

En su comparecencia inicial, Oliu ha querido desmentir de inicio el relato del secesionismo, asegurando que la decisión de trasladar la sede del Banco de Sabadell de Barcelona a Alicante el 5 de octubre se tomó por motivos "técnicos y no políticos". La fuga de depósitos a otras entidades y la inestabilidad de aquellas semanas llevaron a tomar tal decisión, ha asegurado Oliu.

Oliu ha concretado que trasladaron el domicilio social por la "inquietud muy grande" que había entre los clientes por el contexto político, una inquietud que hizo que Sabadell perdiese hasta 4.600 millones de saldos únicamente en la primera semana de octubre, una pérdida que en el 57% eran de depósitos en Cataluña y el resto del resto de España. "Esa situación no era sostenible", ha reconocido. Oliu también ha desmentido el relato según el cual las entidades públicas estatales tuvieron un papel decisivo en esa retirada de fondos, asegurando que fue justo lo contrario, dándose un aumento de depósitos en este capítulo durante octubre de 1.000 millones.

Oliu, en este mismo contexto, ha señalado que la decisión de cambiar la sede de la entidad fue "difícil y lamentable" para él, pero se tuvo que adoptar "con el objetivo de favorecer el retorno de los saldos". De hecho, ha reconocido, fue la decisión correcta, en tanto que Sabadell cerró el año con un saldo positivo de depósitos de 700 millones con respecto a octubre. En cualquier caso, ha precisado, "no recibí ninguna presión, ni de la Corona ni del Gobierno".

"Soy catalán y siempre he luchado por que Cataluña tuviese una gran banca. La decisión de cambiar de sede no fue ni precipitada ni gratuita", ha añadido el presidente de la entidad, que ha señalado que ahora "no se dan las circunstancias" para un hipotético regreso. "No está encima de la mesa, pero el futuro da muchas vueltas", ha concluido.

Frente a estas consideraciones, los diputados independentistas (ni Cs, ni PSC ni PP participan en la citada comisión) han propagado de nuevo la tesis de que fue el Gobierno, y también el Rey Don Felipe, los que adoptaron un papel activo y directo en las presiones a bancos y empresas para abandonar Cataluña.