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Mañueco: «Duermo bien porque tengo un vicepresidente que cree en España»

Mañueco: «Duermo bien porque tengo un vicepresidente que cree en España»

Afea «las amplias tragaderas» del PSOE y Podemos en el acuerdo de Gobierno

«¿Qué tal duerme usted por las noches? Yo duermo bien, porque tengo un vicepresidente que cree en España y en los españoles, que cree en el Gobierno, en este Gobierno». Con esta autopregunta y su respuesta, el presidente de la Junta de Castilla y León, el popular Alfonso Fernández Mañueco, mostró ayer su respaldo a su número dos en el Ejecutivo autonómico, Francisco Igea (Ciudadanos). Incidía así en la defensa de que el acuerdo entre ambos partidos está en vigor y es para cuatro años, como señalaron también el pasado viernes en el balance conjunto de los primeros meses de trabajo en común. Y, sin entrar expresamente, negaba la interpretación que el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, hacía de las palabras de Igea hace una semana y su planteamiento de un acuerdo a tres para el Gobierno de la Nación de la mano de PSOE, PP y Cs que podría ser extrapolable a Castilla y León signifique «entregar el gobierno de esta Comunidad Autónoma en el marco de supuestos pactos en otros ámbito», como dijo Fernández.

De paso, Mañueco censuraba de nuevo el preacuerdo a nivel estatal entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para un Gobierno en coalición de socialistas y Podemos, después de que el candidato y presidente de Gobierno en funciones asegurase semanas antes de las nuevas elecciones que no podría dormir tranquilo por las noches y ahora se haya fundido en un apretón de manos con Pablo Iglesias. «Es la diferencia entre usted y yo», espetó el presidente, para defender también el acuerdo de gobierno en la Junta que «sabemos que no le gusta», y contraponerlo con el que socialistas y morados buscan -si logran el apoyo de otras fuerzas- a nivel nacional.

Un acuerdo, incidió Fernández Mañueco, fruto de las urgencias tras la caída en escaños de PSOE y Podemos y para «taparse las vergüenzas». «Se sustenta en el mero interés, cinismo e hipocresía», criticó el jefe del Ejecutivo autonómico, quien comenzó defendiendo que su apretón de manos con Igea el pasado verano une a dos fuerzas políticas que «pensaban por encima de todo en el interés de la comunidad autónoma» y está basado en el «diálogo, la transparencia y la regeneración».

Enfado por sus palabras en Podemos y, sobre todo, en la bancada socialista, obligando incluso al presidente de las Cortes, Luis Fuentes, a parar la sesión y llamar a mantener el orden de la sesión.

«Matrimonio sin sexo»

El presidente de la Junta afeó las «amplias tragaderas» que socialistas y morados -que hasta el 10N consideraban a Sánchez «mentiroso compulsivo»- han demostrado en ese abrazo de Sánchez e Iglesias «rodeado de amor fraterno», ironizó, después de que Pablo Fernández cuestionase el acuerdo de populares y naranjas en Castilla y León «más que un matrimonio de conveniencia» sea además «sin sexo y sin amor» y para «no levantar las alfombras» y airear el «hedor» que tapan de los años previos de mandatos del PP. «Por eso tragan el sapo» e Igea, consideró el portavoz de Podemos. «Esta tierra les importa un bledo», añadió.

«A usted le importa un bledo la ciudadanía castellano y leonesas» mientras «su vicepresidente vende Castilla y León», criticó Pablo Fernández.

«5% de la casta»

«Sabemos que no le gusta el acuerdo» y para sostener ese argumento «es capaz de inventar cualquier fantasma», le replicó el presidente de la Junta, quien aprovechó para cargar contra el pacto de Podemos y PSOE a nivel nacional. Un acuerdo, advirtió, que «no me gusta» porque supondrá «subir» los impuestos, «crisis» económica y de empleo y que incluso Castilla y León «va a pagar los platos rotos» en el modelo de financiación autonómica al tener que sumar el «apoyo de Otegui y Rufián».