España

Madurez social

Madurez social

Lo único que hacía falta para que el ciudadano se comportara como adulto, era tratarle como adulto y explicarle, sin miedo, la gravedad de la amenaza

Sigue subiendo la valoración positiva del comportamiento de la sociedad española para afrontar la crisis del coronavirus, que pasa del 37 por ciento al 68 en dos semanas, mientras la actuación del gobierno empeora aún más. Lo único que hacía falta para que el ciudadano se comportara como adulto, era tratarle como adulto y explicarle, sin miedo, la gravedad de la amenaza. A partir de ahí, la inmensa mayoría de los españoles ha asumido las medidas adoptadas, decidiendo, en innumerables casos, aportar todo lo que estuviera de su parte para ayudar a los demás, sin esperar nada a cambio.

Tras décadas intentando convencernos de que en el mundo moderno ya no había margen para lo vocacional, que todas las profesionales debían ser meramente ocupacionales, ahora resulta que quienes nos sacarán de esta crisis son los vocacionales: sanitarios, farmacéuticos, policías, militares, periodistas… Aún más, no hay ahora ningún puesto de trabajo donde, en estas horas oscuras, no brille con intensidad la vocación de servicio.

Esos ciudadanos que se están comportando como adultos reclaman ser informados como adultos: ocho de cada diez se oponen a la censura de las preguntas por parte del gobierno en las ruedas de prensa. Si en algún momento es esencial la labor de control y de información de los periodistas, es en las crisis, nada inquieta más al ciudadano que la sensación de que sus gobernantes tienen algo que ocultar.

Narciso Michavila es presidente de GAD3.