España

Los rastreadores militares baten récord y contactan con 2.634 casos en un día

Los rastreadores militares baten récord y contactan con 2.634 casos en un día

Las llamadas dan como resultado la localización de 2.000 contactos estrechos

«La colaboración es muy productiva», destacan desde Sanidad sobre estos efectivos, que han ampliado su horario por los elevados contagios

Los nuevos techos de positivos de Covid alcanzados esta misma semana -el último, el pasado miércoles, con 2.981 nuevos contagios-, han tenido también reflejo en el trabajo de los rastreadores del Ejército de Tierra, encargados de esa primera llamada al infectado para dar con sus contactos estrechos . La velocidad de transmisión del virus, como consecuencia, entre otros motivos, de los encuentros de Navidad, ha incrementado el trabajo de los efectivos de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica, que en previsión de la virulencia que podía alcanzar esta tercera ola, reforzó sus ocho secciones a principios de diciembre. Un soporte que le está permitiendo estos días de incidencia desbocada en Castilla y León alcanzar su propia «marca» de llamadas desde que comenzaron a trabajar el pasado otoño. El récord lo batieron este jueves -a falta de cerrar los datos de ayer viernes-, cuando la unidad alcanzó las 2.634 llamadas, dando como resultado la localización de 2.000 contactos estrechos, cifra a ABC el comandante Javier Aldea Álvarez de Lara, jefe de la Unidad.

Entre las ocho secciones de vigilancia -con sedes en Burgos, León, Salamanca, Valladolid y Madrid-, la Unidad dispone actualmente de 480 rastreadores, que realizan ese primer «cribado». «La colaboración está siendo muy productiva», destaca la directora técnica de Atención Primaria de la Consejería de Sanidad, Elvira Callejo, quien cree que sin este apoyo sería imposible para los 763 responsables sanitarios del seguimiento Covid abordar «3.000 personas nuevas cada día».

La experiencia adquirida estos meses, la optimización de los protocolos y una población cada más informada han permitido mejorar el rendimiento de estos efectivos reduciendo los tiempos de las llamadas, «antes en 20 minutos de media y ahora en unos doce», apunta el comandante, que ha percibido que «la gente ya tiene muy asimilado que las Fuerzas Armadas nos hemos hecho cargo de esta tarea».

Su labor se ha visto facilitada también por la posibilidad de acceder directamente a los sistemas informáticos de la Consejería, «de donde nosotros podemos extraer los positivos cada media hora y proceder a su rastreo» -antes los datos les tenían que ser facilitados desde la Gerencia-. Este acceso al sistema de datos permite también a los rastreadores del Ejército de Tierra, que el pasado 24 septiembre asumían la labor iniciada por la Unidad Militar de Emergencias, configurar la primera cita para la prueba, lo que no quiere decir -remarca Callejo-, que tengan acceso al historial clínico de los pacientes.

Ante la acelerada incidencia, la Unidad ha tenido que ampliar el horario para realizar los rastreos: «Hacemos llamadas desde las 8.30 hasta las 21.30 horas. En algunas secciones con más carga de trabajo como pudo ser León ayer se pueden extender hasta las 22.00. Hasta que no terminamos el último listado sacado no nos vamos a casa».

Un ritmo de trabajo condicionado también por el índice de reproducción del virus en las pasadas semanas. «Llevamos tres días en torno a 1, pero hemos llegado a tener de media hasta tres por positivo. Eso superaba con mucho lo que habíamos tenido en la segunda ola», explica el jefe de la Unidad, que también cifra el récord de llamadas realizadas en un solo día en la anterior ola en 2.000. Espera todavía un aumento leve en los próximos días, que les hará mantenerse «en números altos, pero no creo que alcancemos las 3.000».

Ver los comentarios