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Los juzgados de Ibiza fracasan en su traslado

Los juzgados de Ibiza fracasan en su traslado

Los funcionarios del sindicato CSIF en el partido judicial de Ibiza siguen sin poder «digerir» muchas de las incidencias que han ido detectando esta semana durante el estreno de la nueva sede de los juzgados de Vila. Los empleados públicos tachan de «incompresible» que en unas instalaciones «de última generación», incluso los forenses hayan tenido que cesar su actividad por filtraciones de agua o malos olores. Y por todo ello, exigen al Ministerio de Justicia que sea «consecuente» con esta situación creada y adopte las medidas oportunas para su corrección.

El secretario general del sindicato en las Pitiusas, Juan Nieto, confirma que el problema de los malos olores tiene un origen bien sencillo: el aparato de climatización, «de gran complejidad», no está activo puesto que un técnico de Barcelona era quien debía haber viajado a la isla para ponerlo en marcha. «Nos deja un tanto descolocados, perdidos», insiste Nieto, quien aprovecha para recordar la «mala» disposición de los despachos de los forenses, donde «la intimidad brilla por su ausencia».

«En uno de estos despachos, si hay un paciente o una exploración, en la oficina de al lado se está oyendo todo. Es difícil de asumir y el Ministerio deberá ser consecuente con esta situación y adoptar las medidas oportunas», exige el portavoz.

En relación a las inundaciones, el pasado agosto el delegado del Gobierno en Baleares en funciones, Ramón Morey, aseguró en Ibiza que las filtraciones en el nuevo edificio causadas por una tromba de agua no iban a «perturbar o retrasar» la puesta en marcha de la sede. Según su versión, el problema se debía a una entrada de agua «más que por defectos estructurales, por problemas de evacuación de la red pública».

«Se produjo una situación de carga y la red pública no dio abasto para absorber el agua», explicó Morey, quien declaró que el problema tenía «diversas» soluciones posibles, como la instalación de válvulas anti-retorno de aguas, o sistemas de aliviaderos.

También el juez decano, Juan Carlos Torres, consideró entonces que lo «deseable es una entrada tranquila» a los nuevos juzgados. Asimismo, recordó en agosto que «no se trata de un piso o una vivienda, sino de un edificio que va a dar un servicio público judicial», de grandes dimensiones, lo que requería de unos tiempos determinados. «Ha sido una prueba casual que ha permitido detectar pequeños fallos subsanados en el mismo día», señaló Torres. Pero meses después todavía no se ha dado con la solución a los problemas de filtraciones y malos olores.

Desde el sindicato reconocen ahora no entender por qué se adelantó la puesta en marcha de los juzgados sin haber solventado las deficiencias. «El Ministerio dijo que se habían tomado medidas y se había procedido a arreglar cuatro defectos que quedaban. Nosotros confiamos en que esto iba a ser así y que en un edificio así se hubiera arreglado todo. Queremos que quienes trabajan en el sótano puedan ejercer su labor de una manera acorde», concluye.

En su primera semana de funcionamiento, incluso los forenses se han visto obligados a cesar su actividad debido a las lluvias, que inundaron dependencias. También un fuerte olor a humedad les impidió desarrollar su trabajo. Estos profesionales comenzaron el lunes una serie de protestas en la calle para criticar la ubicación de sus nuevas oficinas.

Sin aireación ni intimidad

Desde el CSIF recuerdan que hace meses ya pusieron en conocimiento de la unidad de prevención de riesgos laborales de Justicia que la nueva ubicación del Instituto de Medicina Legal, en el sótano de los juzgados, no era el lugar más adecuado para llevar a cabo esta delicada labor. En este sentido, recuerdan que estos profesionales deben utilizar productos como el formol en salas que ahora no disponen de una correcta ventilación.

Nieto explica que en los últimos días han detectado también un «problema de organización» de los órganos judiciales, ya que cualquier persona que se dirija al juzgado de lo social debe pasar por fuerza por las dependencias del juzgado de violencia sobre la mujer. «La intimidad brilla por su ausencia, aunque esperamos que con el tiempo estas deficiencias se vayan subsanando y confiamos que en las próximas semanas -no meses- esta situación se vaya arreglando", lamenta el sindicalista del CSIF.