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Llamada a la utilidad frente a una moción «irresponsable»

Llamada a la utilidad frente a una moción «irresponsable»

Arrimadas pedirá de nuevo centrarse en la pandemia y relegar las luchas partidistas

Inés Arrimadas será la encargada de trasladar en el debate de mañana y de pasado mañana la posición de Ciudadanos (Cs) ante la moción de censura de Vox: un «no» rotundo, acompañado de una feroz crítica a la lucha partidista que persiste en plena pandemia del coronavirus.

Cs acumula meses abogando por abandonar las «trincheras» ideológicas y por remar en la misma dirección frente a un enemigo común, el Covid-19, que solo la semana pasada se llevó por delante la vida de setecientos compatriotas.

La moción de censura liderada por Santiago Abascal se contempla, desde la óptica de Cs, como una pérdida de tiempo que obligará a los 350 diputados de la Cámara Baja a desviar la atención de lo importante durante dos días: la lucha contra el virus y los letales estragos económicos que está causando.

Esa será la línea argumental de Arrimadas en su réplica al candidato de Vox, en la que volverá a solicitar a todo el Congreso un alto el fuego. Ayer el portavoz adjunto de Cs en la Cámara Baja, Edmundo Bal, ahondaba en esa línea tras la reunión del Comité Permanente de su partido. «El jueves [tras la votación] seguiremos con la crisis social y económica».

«La moción no le quitará ni un escaño a la mayoría Frankenstein», avisó ayer Bal

Bal, que tachó la iniciativa de Vox de «partidista, irresponsable e inoportuna», subrayó que la moción «no le va a quitar ni un escaño a la mayoría Frankenstein». En Cs son plenamente conscientes de que es aritméticamente imposible derrocar al Gobierno con esta moción de censura –PSOE y Unidas Podemos cuentan con el aval de sus socios de investidura–, por lo que Bal incidió ayer en que Vox solo mira «por su interés».

Lo mismo para Madrid

La moción de censura de Vox, sin opción de ver luz verde, recuerda a la que lideró Lorena Roldán en el Parlamento catalán pese a existir en la cámara autonómica una mayoría independentista. No obstante, en Cs ven en la pandemia un hecho diferencial que la hace ahora injustificable.

En el partido de Arrimadas utilizan el argumento de la pandemia para zafarse también de la presión de la izquierda en la Comunidad de Madrid para presentar una moción de censura contra Isabel Díaz Ayuso. Desde el PSOE, Más Madrid y Podemos han abierto estos días la caja de Pandora –tras las discrepancias públicas entre la presidenta regional y su vicepresidente, Ignacio Aguado (Cs)–, pero en Cs rechazan de plano una ruptura.

Frente a «mociones de censura, guerras de trincheras y crispación», Bal reivindicó ayer la iniciativa que defenderá Cs mañana en el Senado para crear una auditoría independiente que evalúe los errores en la gestión de la pandemia.

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