España

Las empresas estibadoras también se niegan a sentarse con el Ministerio de Trabajo y exigen un arbitraje obligatorio

Las empresas estibadoras también se niegan a sentarse con el Ministerio de Trabajo y exigen un arbitraje obligatorio

Las empresas estibadoras del puerto de Bilbao ha rechazado también la mediación del Ministerio de Trabajo que solicitaban los sindicatos para solucionar el conflicto y la huelga en el Puerto de Bilbao que dura ya 48 días. Igual que lo hicieron antes con el departamento de Trabajo, las patronales han respondido a la Dirección General de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Economía Social que consideran "agotadas todas las vías de negociación, con y sin mediación" y sólo proponen como "única alternativa "un arbitraje de derecho obligatorio".

Esta negativa a la mediación deja todo en manos del Ministerio de Yolanda Díaz, que es el encargado en su caso de proponer el arbitraje obligatorio al Consejo de Ministros.

Lo argumentos que esgrimen las empresas son los mismos que usaron para rechazar la mediación del Gobierno vasco. Consideran que el conflicto está planteando desde "la defensa de argumentos contrarios a derecho y ajenos a las materias propias de la negociación colectiva para las que se encuentran legitimadas las partes".

Hay que recordar que parte de las reinvindicaciones sindicales pasan por mantener dentro del convenio prerrogativas a las que las empresas afirman que la Ley no les obliga, como por ejemplo que los estibadores hagan tareas que no están especificadas como propias, como son las de recepción de entrega de mercancías.

Las empresas asegura que apuestan por "el diálogo y la negociación colectiva", pero que tras la negativa de los trabajadores a someter la cuestión a un procedimiento de arbitraje voluntario, "se dan todas las condiciones para establecer un arbitraje obligatorio por parte del Gobierno", como aseguran que ha confirmado la Abogacía del Estado en un informe -que no es vinculante para el MInisterio- y han solicitado tanto la Autoridad Portuaria de Bilbao como la totalidad de los agentes y operadores portuarios. También el propio lehendakari solicitó por carta a Pedro Sánchez el arbitraje.

Tras negarse a la mediación, las empresas insisten en la "necesidad de una actuación urgente ante la extraordinaria gravedad de la situación en la que se encuentra el puerto desde hace 48 días y sus devastadores efectos tanto en el ámbito local como en el naciona", y señalan las pérdidas muy importantes y sensibles de tráficos, perjuicios a multitud de empresas y agentes portuarios yun quebranto generalizado a la competitividad del sector logístico, industrial y manufacturero asociado al cuarto puerto español y primero de la cornisa cantábrica.