España

La peineta de Chivite a Rivera y otros momentos destacados de la primera sesión de investidura

La peineta de Chivite a Rivera y otros momentos destacados de la primera sesión de investidura

Sánchez estuvo arropado por su esposa, su hermano y su madre

«Lo que acabo de ver en la tribuna no tiene nombre». Así lo advertía una periodista acreditada en el Congreso, Ana Isabel Martín, subdirectora de ESdiario, según la cual la socialista María Chivite hizo «una peineta» durante el debate de investidura al líder de Ciudadanos. «Rivera le ha preguntado a Sánchez cuándo va a apartar a María Chivite por pactar con Bildu y ella, desde la tribuna de invitados, le ha hecho una peineta, ha sacado la lengua y le ha insultado. Qué nivel os espera, navarros», afirmaba la informadora en su cuenta de Twitter. A continuación, sus seguidores le pidieron imágenes del gesto de la política navarra, y la periodista agregó: «Aclaro que no hay vídeo porque, durante un debate, las cámaras del Congreso enfocan a la tribuna de invitados en momentos muy puntuales. No había cámaras enfocando. Pero doy mi palabra».

La jornada había empezado de una forma muy distinta después de que el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, empleara dos horas en leer el discurso inicial del debate. Fue una nota de prensa eterna que anestesió a la mayor parte de los presentes en el Hemiciclo, que por momentos desconectaban de su larga intervención mirando sus telefónos móviles. A la que no parecía aburrir con su alocución fue a su esposa, Begoña Gómez, quien asentía a cada rato desde la tribuna de invitados. Logró encandilarle con su enumeración de promesas de Gobierno y retos políticos, económicos y sociales.

Puig, en el avión de la Reina

Además de sus familiares -su hermano y su madre quisieron arroparle en la Cámara- el líder del PSOE también estuvo acompañado de Ximo Puig. El presidente de la Generalitat Valenciana demoró tanto su estancia en Madid que terminó por perder el AVE en el que tenía previsto regresar a su tierra para asistir junto a la Reina al acto de presentación del Centro Mundial de Valencia para la Alimentación Urbana Sostenible (Cemas), programado a las siete de la tarde.

Envuelto en semejante tesitura, Puig se vio obligado a avisar a la Casa del Rey para excusarse y explicar lo que le había ocurrido. La historia tuvo, sin embargo, final feliz. Doña Letizia le invitó a viajar con ella en el avión oficial, de modo que ambos pusieron rumbo al evento celebrado en Valencia.

Sánchez habló del fortalecimiento de Europa, de Asia, de la poderosa China y hasta de África. Ahora bien, ni una mención directa al conflicto territorial de Cataluña a tan solo unos meses de la sentencia del juicio del «procés».

Abordar este problema de Estado no estaba en sus planes, a pesar de que el espectáculo montado por los parlamentarios separatistas de Esquerra Republicana (ERC), que entraron en el Hemiciclo con ramos amarillos en recuerdo de los políticos independentistas que se encuentran en prisión preventiva, se prestaba a reflexionar sobre esta cuestión. Los republicanos dejaron las flores frente a sus escaños vacíos, pero los ujieres del Congreso les pidieron que las retiraran, por lo que se las pusieron en la ropa.

La indignación fue «in crescendo» en la bancada de Unidas Podemos a medida que avanzaba el discurso de Pedro Sánchez, quien no realizó alusión a sus socios preferentes. Y, al final, un Pablo Iglesias, enfadado como otras veces, sentenció: «Si vuelve a haber elecciones, usted nunca jamás será presidente de España».