España

La larga batalla por el arte: de Sijena a los «bienes de la Franja»

La larga batalla por el arte: de Sijena a los «bienes de la Franja»

Aragón lleva décadas peleando -y ganando- en los tribunales para recuperar valiosas colecciones de arte sacro

Desde hace más de 20 años, Aragón lucha en los juzgados para recuperar cientos de obras de arte sacro que acabaron en Cataluña, en unos casos víctimas de expolios y, en otros, por controvertidos traslados en contra de la voluntad de sus legítimos propietarios. Esta larga batalla judicial se ha saldado, hasta el momento, con la vuelta a Aragón de 95 piezas de los conocidos como «bienes de Sijena». Aragón tuvo que pedir amparo a la Justicia -y ésta auxilio policial- para llevar de vuelta a ese monasterio de Villanueva de Sijena (Huesca) decenas de obras de arte que las autoridades catalanas se negaron a entregar -ignoraron reiterados mandatos judiciales-.

Los «bienes de Sijena» están de nuevo en su histórico monasterio desde diciembre de 2017, después de que la Justicia sentenciara que la Generalitat las había adquirido ilegalmente en varias tandas, entre los años 1983 y 1994. Así lo dijo el juzgado de Primera Instancia que resolvió el caso inicialmente, y así lo ratificó también la Audiencia de Huesca. Tras esos dos fallos judiciales en su contra, las autoridades catalanas presentaron un nuevo recurso, que está pendiente de resolverse en el Tribunal Supremo. Mientras tanto, esas 95 obras de arte están de nuevo en el Monasterio de Sijena, aunque se está a la espera de que el Supremo resuelva por completo el caso para afrontar la rehabilitación de esas piezas. Y es que, según los especialistas aragoneses que las supervisan, el estado en el que llegaron de Cataluña era precario: el 75% de esas obras de arte deben ser restauradas, en mayor o menor medida.

Al caso de los «bienes de Sijena» se añaden otros dos litigios más con los que Aragón lleva décadas luchando para recuperar piezas emblemáticas de su patrimonio artístico. Otra de esas causas abiertas es la relativa a las pinturas murales del Monasterio de Sijena, parte de las cuales que fueron arrancadas y llevadas a Cataluña a principios de la Guerra Civil, y el resto durante el franquismo. Estas joyas de la pintura románica europea se encuentran en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). Aragón lucha por que regresen al Monasterio de Sijena, y en 2016 un juzgado le dio la razón, pero aquella primera sentencia fue recurrida y, dos años después, se sigue pendiente del resultado de aquella apelación.

El tercer frente abierto para recuperar el arte sacro arrebatado a Aragón es el conocido como «bienes de la Franja». Se trata de 111 obras de arte sacro, pertenecientes a parroquias aragonesas. Pese a que sus legítimos propietarios llevan reclamándolas desde hace más de veinte años, el litigio entre las diócesis de Barbastro y de Lérida quedó enquistado, ante la negativa catalana a cumplir las sentencias eclesiásticas que ordenaban su devolución. Eso ha llevado a la Diócesis aragonesa de Barbastro-Monzón a pedir amparo a la justicia civil, para que fuerce al Museo Diocesano de Lérida a devolver esas obras de arte a las parroquias oscenses a las que pertenecen.

Los «bienes de la Franja» se encuentran retenidos en el Museo de Lérida, el mismo donde se retuvieron buena parte de los «bienes de Sijena». En el Museo de Lérida comparten intereses la Diócesis ilerdense y la Generalitat, al formar parte del patronato que dirige ese museo controlado por la Administración catalana y nutrido por arte sacro, entre otros fondos. Los «bienes de la Franja» acabaron en Lérida porque, en el pasado -hasta 1995-, las parroquias aragonesas a las que pertenecen estaban adscritas a la Diócesis de Lérida.