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La historia criminal de los Brunos, los nuevos reyes de la marihuana

La historia criminal de los Brunos, los nuevos reyes de la marihuana

La Policía desmantela a este histórico clan, que se había dedicado a la cocaína y la heroína

La Policía Nacional ha desmantelado uno de los clanes históricos de la Cañada Real, el de los Brunos. Se trata de un entramado familiar que desde hacía décadas venía dedicándose al negocio de la cocaína y de la heroína. De hecho, la operación Cacahuete ha sido desarrollada por el Grupo XIV de la Brigada de Policía Judicial de Madrid, especializado en la lucha contra el tráfico del «caballo». También ha colaborado la comisaría de Villa de Vallecas.

Sin embargo, lo que hace especial a esta intervención, además del elevado número de detenidos (17, nueve hombres y ocho mujeres), es que los Brunos se dedicaban ahora al cultivo de marihuana «indoor», y a grandes cantidades. Fuentes de la investigación explicaron a ABC que ese cambio delictivo obedece a varios factores: los numerosos golpes policiales recibidos, la mayor dificultad para entablar contactos internacionales y que el tráfico de cocaína y heroína tiene una condena mayor que la de la «hierba».

La investigación arrancó a finales del año pasado, cuando los agentes que patrullan por el poblado se percataron de que los Brunos habían vuelto. Entre los 17 detenidos se encuentra el patriarca, Manuel Bruno Suárez, de 60 años, encartado en otras ocasiones. Pero esta vez era su hijo Manuel Bruno Jiménez, alias «Mané», de 41, quien lideraba el negocio, junto a su mujer, Inés Pardo Fernández, de 39 años. Mané cuenta con una veintena de reseñas, tanto por Policía Nacional como por Guardia Civil: reclamaciones, delito contra la seguridad del tráfico, quebrantamiento de condena, atentado a agente de la autoridad, conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas, tenencia de armas y explosivos, robo con fuerza, malos tratos, trato denigrante...

La pareja ha entrado en prisión, junto a la conformada por Antonia Jiménez, de 56 años, con cinco antecedentes por tráfico de drogas, entre otras cosas;y Antonio Bruno Jiménez, de 42, alias «El Gato» y hermano de Mané. Tiene doce reseñas de ambos Cuerpos por reclamaciones, robo de vehículo, quebrantamiento de condena y delito contra la seguridad del tráfico. También ha sido arrestado el hijo de Mané e Inés, Enrique Bruno Pardo, alias «Kike», de 22 años y sin historial.

Tres plantaciones

La operación Cacahuete fue explotada el 5 de enero. El clan contaba con ocho construcciones en la parcela 20 de Valdemingómez, una de ellas, una «sankys», que es como se conocen en el argot los prefabricados. Escondían tres plantaciones de marihuana, de las que sacaban tres cultivos al año. La Policía sospecha que no llevaban mucho tiempo con ese negocio. Además de tráfico de drogas, se les acusa de pertenencia a grupo criminal y defraudación del fluido eléctrico.

En los ocho registros se han intervenido casi 1.500 plantas, que iban a ser vendidas a otras bandas de traficantes. Aún conservaban tres planchas de heroína y cantidades pequeñas, de 200 gramos, de cocaína y hachís, de su anterior «época» delictiva, manifestaron fuentes del caso.