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La Guardia Civil investiga los constantes vertidos de aguas fecales en la Bahía de Pollença

La Guardia Civil investiga los constantes vertidos de aguas fecales en la Bahía de Pollença

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) ha iniciado una investigación sobre los constantes vertidos contaminantes en las aguas del Port de Pollença, unos vertidos que están degradando a marchas forzadas la flora y fauna marina.

Estos vertidos de aguas fecales, detergentes, aceites y otros elementos contaminantes vienen siendo denunciados desde hace meses por la Associació per a la Defensa del Port de Pollença (Asdepp) ante la pasividad del Ayuntamiento.

Los vecinos se quejan de que los olores son constantes y que la turbidez y contaminación del agua afecta a las especies, especialmente a la posidonia, lo que justificaría la intervención de la Conselleria de Medio Ambiente que dispone de una ley específica para la protección de esta planta acuática.

La Guardia Civil ha solicitado a la asociación vecinal Asdepp que le remita toda la documentación que disponga sobre los vertidos contaminantes, los puntos del Moll de Pollença donde se han detectado, la fecha y los resultados de los análisis realizados, la relación de personas y laboratorios que han realizado la toma de muestras y los análisis y toda la información sobre las gestiones practicadas que puedan aportar información sobre el origen de los vertidos.

Este verano, los vecinos del Port de Pollença, los comerciantes y los hoteleros afirmaban a este medio que «ya no pueden más» y que la situación ha llegado a extremos insoportables. Los residentes no se podían bañar y para los hoteleros la contaminación del Moll ha sido la puntilla a una temporada turística mínima por culpa del coronavirus.

«Entre aguas residuales y los vertidos de detergentes la contaminación aumenta día a día y ya no podemos aguantar más», comenta la asociación vecinal Asdepp, que se constituyó precisamente para luchar contra la contaminación del Moll.

La asociación ha remitido varias cartas al alcalde Bartomeu Cifre, de Tots per Pollença, exponiendo el problema de los vertidos al mar de aguas fecales, aceites y grasas así como los problemas constantes de rotura de tuberías que se están produciendo.

En uno de sus escritos afirma que en los dos últimos años se ha acelerado de forma ostensible el proceso de destrucción de la flora y fauna marina sin que las instituciones que han de velar por el medio ambiente hayan puesto remedio a la situación.

Ha pasado el verano y los vertidos prosiguen sin que el Ayuntamiento haya emprendido ninguna iniciativa. El pasado 8 de octubre, Asdepp mantuvo una reunión con el alcalde, la concejal de Medio Ambiente y técnicos municipales. Los representantes municipales informaron a la asociación que se irían arreglando los problema que fueran surgiendo pero que en ningún caso se iba a afrontar el saneamiento integral del Moll.

Asdepp encargó a principios de mes un análisis de las aguas del Moll y el resultado fue que en algunos puntos el índice de contaminación multiplica por 16 el límite permitido de partículas fecales, lo que implicaría la prohibición del baño. Sin embargo, el Ayuntamiento puso en duda estos resultados y mantuvo que las aguas del Moll eran aptas para el baño.

El 9 de octubre un vecino avisó de un nuevo vertido en la playa frente a Hotel Sis Pins. Asdepp encargó la recogida de muestras a un laboratorio para que nadie pudiera cuestionar el trabajo realizado. Al parecer el Ayuntamiento había puesto en duda los análisis sobre la contaminación del Moll que se han aportado hasta ahora. Los resultados de las analíticas realizadas fueron «desastrosos», según comenta la asociación. De hecho, la presencia de E-coli era 20 veces superior a la permitida y la de coliformes cinco veces superior al máximo autorizado por Sanidad.

Los resultados fueron remitidos al Ayuntamiento que, de momento, sigue sin intervenir.

El 21 de octubre hubo aviso de otro vertido y los resultados volvieron a ser muy negativos. El 31 de octubre hubo una nueva denuncia, por parte de un vecino, de vertidos contaminantes. Tras dar aviso al 112, se presentó en el lugar del vertido un representante del Ayuntamiento que se quejó de que la asociación movilizara en fin de semana muchos recursos municipales sin ninguna necesidad. El 1 de noviembre la asociación volvió a recoger muestras de otro posible vertido. Ante la pasividad del gobierno municipal, Asdepp ha remitido una carta a todos los concejales de la Corporación municipal solicitando un gran pacto por el agua de la Bahía de Pollença.