España

La ginebra también es para el verano

La ginebra también es para el verano

Proliferan las marcas pequeñas y locales de esta bebida, también los cócteles con sabores autóctonos

Durante décadas, la cerveza, la sangría y, más recientemente, los mojitos han ejercido un dominio casi incontestado en los chiringuitos y terrazas de nuestras costas cada verano. Sin embargo, en los últimos tiempos la ginebra ha ido abriéndose paso impulsada por el boom de la afición por los gin-tonics. Los especialistas, que piden hacer un consumo moderado y consciente de bebidas alcohólicas también durante las vacaciones, resaltan la versatilidad de esta bebida elaborada con enebro y sofisticada con aristas de otras hierbas y frutas como el romero.

Desde el sector de la restauración se ha hecho un esfuerzo importante para aumentar sus referencias y ofrecer a los clientes una amplia variedad de ginebras, tónicas y elaboraciones con frutas y especies que encajen con cada paisaje y momento. «El gin-tonic, y la ginebra en general, pueden ser una opción muy refrescante, perfecta para un día de calor. Yo recomiendo probarla acompañada de frutas muy mediterráneas como el pomelo», explica a ABC Ramón Quesada, experto coctelero de la marca española Gin MG.

Asimismo, Quesada reta a los aficionados a esta bebida a probar referencias de marcas pequeñas y locales mientras hacen turismo. «Es una bebida que se puede maridar con sabores locales según el paisaje o la gastronomía de cada lugar. La ginebra es una de las bebidas que más absorben del entorno en el que se elabora y de los ingredientes con los que se acompaña», detalla. El coctelero propone unir sabores autóctonos de cada lugar sobre una buena base de ginebra, tónica y hielo.

Más allá del gin-tonic

No obstante, hay vida más allá del gin-tonic. En este sentido, el experto de Gin MG (casa nacida en Vilanova en 1835) recomienda aventurarse y probar cócteles que, sobre la base de la ginebra, permitan explorar sabores nuevos más allá de las opciones dulces y afrutadas que triunfan en las barras de verano. «Tengo debilidad por combinados como el Gimlet, hecho con soda, ginebra y zumo de limón. También será un descubrimiento para muchos el Ginlem, que lleva también azúcar y una rodaja de limón o el mítico Dry Martini, con ginebra, un chorro de vermú y una oliva», resalta. Sin embargo, reconoce que en España siguen mandando los cócteles menos intensos.