España

La coexistencia entre el lobo y el ganado, una tarea pendiente en Castilla-La Mancha

La coexistencia entre el lobo y el ganado, una tarea pendiente en Castilla-La Mancha

La organización ecologista WWF cree que la Junta de Comunidades desaprovecha la ayuda de la UE para prevenir los daños de esta especie

Aunque el aullido del lobo se está apagando cada vez más en Castilla-La Mancha, una de las tareas pendientes en esta comunidad autónoma es la difícil coexistencia con la ganadería extensiva que, además de estar en crisis ahora por los altos precios y por la falta de soluciones, es muy vulnerable a los ataques de esta especie.

En Castilla-La Mancha tan sólo quedan entre dos y cuatro manadas probables —cuando existe una población pero no se ha confirmado la cría— en la provincia de Guadalajara, según informa el censo nacional de 2014. Sin embargo, desde los grupos proteccionistas aseguran que hay también restos de la presencia del lobo ibérico en la Serranía de Cuenca, en el Valle de Alcudia y Sierra Madrona —en la provincia de Ciudad Real—, con algún individuo procedente de Sierra Morena.

En Castilla-La Mancha está declarado como especie en peligro de extinción desde 1998, pero además la presencia del lobo está en riesgo por su difícil coexistencia con la ganadería extensiva. Es por ello que, tras analizar los borradores de los Marcos de Acción Prioritaria (MAP) —documento en el que las comunidades autónomas especifican sus necesidades susceptibles de ser costeadas con fondos de la Unión Europea—, la organización ecologista WWF concluye que el Gobierno castellanomanchego desaprovecha la financiación europea para el próximo periodo con el fin de prevenir los daños del lobo y, por eso, le pide que complete el borrador «de forma urgente».

Esto es lo que declara a ABC la experta en grandes carnívoros de WWF España, Yolanda Cortés, quien cree que para favorecer la coexistencia entre el lobo y el ganado tiene que haber medidas preventivas de daños por los ataques de esta especie, tanto por parte de los ganaderos como por parte de la Administración. Es por este motivo que, tal y como señala Cortés, la dotación económica no solicitada a la UE no podrá ser financiada posteriormente, desaprovechando así la oportunidad de costear medidas como la adquisición y mantenimiento de mastines, vallados y pastores eléctricos, imprescindibles para la protección del ganado y, por tanto, para apoyar a la ganadería extensiva.

Aun así, el estudio sí aplaude que Castilla-La Mancha haya contemplado esta medida de prevención, mitigación o compensación de los daños ocasionados por las especies protegidas, aunque considera preocupante que no haya incluido en el MAP los costes de mantenimiento, como la manutención y gastos veterinarios de los mastines, una reivindicación constante de los ganaderos.