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La biblioteca de Pardo Bazán goza ya de protección BIC

La biblioteca de Pardo Bazán goza ya de protección BIC

Unos 7.800 están bajo custodia de la RAG mientras otros 3.200 restarían en Meirás

El trámite durará todavía varios meses, pero desde que este miércoles el Diario Oficial de Galicia publicase el inicio del expediente administrativo de la Consellería de Cultura por el que la biblioteca personal de Emilia Pardo Bazán pasará a ser Bien de Interés Cultural, este tesoro literario goza ya de la máxima protección, garantizando así su conservación e impidiendo su dispersión, al menos sobre el papel.

«Se trata de una colección esencial tanto por ser una biblioteca creada por una intelectual, novelista, inquieta, autodidacta, defensora de la libertad de la mujer y pionera de las ideas feministas y preocupada por la cuestión social», exponía este miércoles el DOG, «como por ser fruto de sus relaciones con intelectuales contemporáneos, una de las pensadoras más sobresalientes de su contexto y vigente en la actualidade».

La biblioteca la componen unos 11.000 volúmenes, y se encontraban en Meirás cuando Franco tomó posesión del mismo en 1938. Tras su incendio en 1978, Carmen Polo donó unos 7.800 a la Real Academia Galega (RAG), que los custodia en su sede de la calle Tabernas, en La Coruña. Otros 3.200 permanecieron en el Pazo, y fueron inventariados en 2018, una tarea aprovechada ahora por la RAG para solicitar la declaración BIC del conjunto bibliográfico.

En la biblioteca se localizan obras editadas desde el s. XVII hasta la década de 1920, no solo novela sino también libros de moda, historia, filosofía, religión, enciclopedias, botánica o guías de viaje. Muchos volúmenes son primeras ediciones, incluso dedicados por sus autores a doña Emilia, a quien le enviaban sus manuscritos para su labor como crítica. Balzac, Dumas, Voltaire, Galdós, Baroja, Goncourt, Darío, Daudet, Tolstoi o Zola figuran en la lista.

Pardo Bazán, trabajando en el Pazo, en imagen cedida por la RAG - ABC

Lo que no parece tan claro es que todos los libros de Pardo Bazán que no fueron donados a la RAG sigan estando en las estanterías de Meirás. Tras la muerte de la hija del dictador en diciembre de 2017, la unidad de la biblioteca pudo resentirse. Por ese motivo, el pasado 9 de noviembre, el abogado de los Franco, Luis Felipe Utrera-Molina, se dirigió por carta a la RAG solicitándole una copia del inventario y así poder identificar los libros de doña Emilia de entre los miles de volúmenes que permanecen en Meirás, ante la eventual mudanza forzosa que los Franco deben hacer del mobiliario tras la ejecución provisional de la sentencia que da la propiedad del inmueble al Estado. La intención de la familia es «evitar la dispersión» del fondo bibliográfico, pero partiendo de la muy probable realidad de que en el mismo ha podido haber movimientos desde la muerte de Carmen Franco.

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