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Investigan a Rocío Monasterio por un posible delito de odio contra los menas

Investigan a Rocío Monasterio por un posible delito de odio contra los menas

Teresa Rodríguez (Podemos) interpuso una querella, ahora admitida a trámite, contra la líder de Vox tras su visita a un centro de acogida durante la campaña electoral

La Fiscalía ha incoado diligencias contra la presidenta de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, por un presunto delito de odio tras la denuncia que presentó Podemos Andalucía por el acto realizado durante la campaña electoral a las puertas de un centro de atención a menores extranjeros no acompañados de Sevilla.

En caso de que la investigación prospere, se tendría que elevar el asunto a la Fiscalía Superior de Madrid dado que Monasterio está aforada, han informado fuentes de la Fiscalía de Andalucía a Europa Press.

El mismo día en que Monasterio se personó en el centro para denunciar la «inseguridad» y «graves problemas» que, a su juicio, generan estos menores, la líder andaluza del partido morado, Teresa Rodríguez, anunció la querella que ha admitido el Ministerio Público. Rodríguez entiende que las expresiones de la dirigente de Vox podrían ser podrían ser constitutivas de un delito de odio del artículo 510 del Código Penal y solicitó la apertura de diligencias para que se investiguen los hechos y se tomen las medidas necesarias «para el cese de las acciones que violentan la seguridad de los menores».

Al anunciar la querella, Rodríguez criticó que «no puede haber mayor cobardía y crueldad» que «enfrentarse a un niño que vive solo» y exigió a Vox «que saque sus manos de nuestros niños y nuestras niñas», antes de rechazar que se hable de mena en lugar de menores extranjeros no acompañados «porque así se nos olvidan que son niños solos y no puede haber más cobardía que el que se enfrenta a un niño que vive solo» que, además, están bajo la tutela de la Junta, «del pueblo andaluz, son nuestros niños y niñas».

Tras conocerse que la Fiscalía ha abierto una investigación, Rodríguez ha afirmado en redes sociales que «un partido filonazi puede venir a un barrio sin problemas de convivencia a señalar con el dedo a un grupo de niños en la puerta de su casa solo por su color de piel. Pero si la justicia existe y protege al débil, luego lo paga en los tribunales. Ojalá».

«Termómetro de la calle»

También ha sido preguntado por este asunto el portavoz parlamentario de Vox en Andalucía, Alejandro Hernández, en una entrevista en Canal Sur Televisión, donde ha asegurado que lo que hizo Monasterio con dicho acto fue «recoger las denuncias que hacen muchísimos ciudadanos», afirmando que «si no existe esa queja de los vecinos del barrio, no tiene sentido ir a las puerta del centro a hacer un acto como este».

Además, ha restado credibilidad a que el índice de delincuencia de los mena tutelados en centros de la Administración autonómica sea del 0,54 por ciento porque dice que al ser menores, «la mayoría de los casos acaban sin sentencia». «El índice real es el termómetro de los ciudadanos, sin quejas no tendría sentido que fuéramos allí», ha sostenido.

«Si nos inventáramos el problema no tendríamos el apoyo en las localidades donde se vive esta situación», ha recalcado Hernández, que ha puesto como ejemplo el respaldo que obtuvo Vox el 10-N en la provincia de Almería, «allí determinada manera de entender la ausencia de políticas de inmigración, donde sufren las consecuencias, nuestro discurso tiene más eco».