España

Igea dará la batalla por el liderazgo de Ciudadanos: «Para ser líder hay que saber escuchar»

Igea dará la batalla por el liderazgo de Ciudadanos: «Para ser líder hay que saber escuchar»

Marta Marbán, diputada de la Asamblea de Madrid, será su número dos y su candidatura dejará «hueco» a los portavoces autonómicos, del Congreso y del Parlamento Europeo

Las primarias de andar por casa, esas en las que Albert Rivera se paseaba contra decenas de afiliados «anónimos» que buscaban su línea en los periódicos, han terminado en Ciudadanos (Cs). Francisco Igea, el vicepresidente de Castilla y León, se presentará para disputar el liderazgo del partido a Inés Arrimadas.

Son las segundas primarias en las que Igea se enfrenta al aparato del partido, pero en estas tiene una dificultad añadida. En las de Castilla y León, las del famoso pucherazo, se impuso a una fichaje externa, la expopular Silvia Clemente, que nunca agradó a la militancia. Ahora, su rival es una parlamentaria curtida, única candidata no nacionalista que ha ganado unas elecciones en Cataluña, y que en los primeros días tras la dimisión de Rivera concitó en torno a su figura un consenso prácticamente unánime. Incluido Igea, que en incontables ocasiones ha definido a su ya rival como «la mejor candidata».

Ya no lo es para él, según ha sostenido a su llegada a la Casa de Vacas del madrileño Parque del Retiro, porque según él a Arrimadas le ha faltado capacidad de escucha. «Era una buena opción. Es excelente política y parlamentaria, pero para ser líder en un partido hay que ser también capaz de escuchar», ha afirmado, y por fin ha pronunciado públicamente unas palabras que lleva conteniendo desde finales de diciembre: «Habrá candidatura».

En esa candidatura, según ha avanzado antes del inicio del acto de presentación de sus compromisarios y de su propio equipo, ha afirmado que habrá miembros en su ejecutiva «de toda clase y condición». Ha añadido, además, que habrá espacio en ella para los portavoces autonómicos, en el Parlamento Europeo y en el Congreso. Algo que deja abierta la puerta a su amigo Luis Garicano, que hoy respalda a Arrimadas, y la propia jerezana.

Orlena de Miguel, exdiputada y exportavoz autonómica de Cs -purgada por la gestora-, ejerció de maestra de ceremonias y dio la palabra a Daniel Álvarez Cabo, que ganó con su enmienda en la agrupación de Pozuelo de Alarcón al miembro de la gestora Andrés Betancor, y Marbán.

Igea, con grandes dosis de ironía, ha empezado su discurso pidiendo perdón por haber dicho que el partido estaba en «muerte crítica» y ha dicho que hay que quitarle «el tubo y la anestesia» a un partido preso de «una organización desastrosa».

Le han recibido cerca de 150 afiliados con gritos de «presidente, presidente», pero la mayor ovación la ha recibido cuando ha admitido algo que en su partido muy pocos dicen públicamente: que se equivocaron al no buscar un pacto con el PSOE cuando sumaban 180 escaños para alcanzar la mayoría absoluta.

«Cuando España estaba en el peor de sus momentos, con la mayor crisis secesionista, cuando sumábamos 180 escaños, nosotros decepcionamos a nuestros ciudadanos. En ese momento nosotros dejamos de pensar en lo importante. Lo importante no es el partido, a quien hay que tener lealtad es a los españoles», ha clamado, y ha achacado el error, del que fue partícipe, a un modelo de partido que llevó al partido a apostar todo al «azul» por seguidismo del líder.