España

Hacienda insiste en menospreciar a la Xunta en el pago de la deuda

Hacienda insiste en menospreciar a la Xunta en el pago de la deuda

Ante el trato de favor a otras autonomías, Alfonso Rueda advierte: «Ya está bien de bromas»

«Ya está bien de bromas». Cinco palabras necesitó este miércoles Alfonso Rueda para expresar el monumental enfado de la Xunta con la actitud del Gobierno central ante el bloqueo de los fondos que adeuda a las comunidades autonómas; los tristemente famosos 700 millones de euros en el caso de Galicia. «No entendemos nada», deploró el vicepresidente ante la «nueva deriva incomprensible» verbalizada por la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, quien, ante el malestar que generó su promesa a la Comunidad Valenciana de entregar 250 millones del denominado «extra FLA», aseguró que transferirán este montante al «conjunto de las comunidades autónomas» a las que les corresponde.

Un movimiento que genera un agravio comparativo, pues se trata de un remanente del Fondo de Liquidez Autonómica al que tienen acceso las comunidades que incumplieron el objetivo del déficit. Como sucede con los 170 millones correspondientes a los incentivos por haberse ceñido a las pautas marcadas desde Madrid, Galicia se vuelve a ver penalizada, precisamente, por cumplir su parte. Andalucía o Murcia fueron dos de los ejemplos que puso Montero para justificar que no solo los gobiernos en manos del PSOE se verán aliviados. Pero en ese grupo no entra Galicia, que se acoge a otro compartimento, el de Facilidad Financiera. Fuentes de la Xunta recordaron ayer que la Comunidad ha vuelto a emitir deuda en este 2019, y que el objetivo pasa por apostar cada vez más por esta vía y recurrir menos al fondo de financiación dispuesto por el Gobierno central.

«No tiene sentido»

«No es normal» ni «tiene mucho sentido», ampliaron desde la Xunta, que se traslade una oferta en persona al valenciano Ximo Puig y con la Xunta se despache a través de una carta que remitía una secretaria de Estado, ni siquiera la propia ministra. El Consejo de Política Fiscal y Financiera -que el gabinete Sánchez se niega a convocar-, recordaban, es el foro adecuado para ofrecer explicaciones. Montero, ayer, lo hizo de forma «sui géneris», a preguntas de los medios y en el pasillo del Congreso, donde, según Ep, dejó caer que trabajan en una solución «técnicamente impecable» para resolver el agujero de los impagos de las entregas a cuenta.

También aseguró que había mantenido «contacto» con Alberto Núñez Feijóo, extremo que no constaba en San Caetano, al menos de forma directa, según las fuentes consultadas por ABC, que se remontaban al mes de julio, cuando Feijóo hizo hueco en su agenda para coincidir con Montero en La Coruña y toparse con un rechazo frontal a todas sus demandas.

Una postura que contrasta vivamente, y esto escuece especialmente al Gobierno gallego, con la última maniobra que aparenta abrir la mano, pero solo en parte. Es la evidencia, censuraba Rueda desde A Estrada (Pontevedra), de que el ejecutivo socialista siempre ha movido los hilos a su antojo. «Uno ya se pierde», reaccionaba el vicepresidente a los devaneos de Montero, de quien afirmaba que es «la primera que está perdida». Aunque de forma interesada, pues «todo son mentiras sobre mentiras».

La Xunta, en todo caso, tiene la brújula perfectamente alineada en la reivindicación de que se abonen los 700 millones de euros -que la carta de Hacienda ya denegó en, al menos, la mitad del importe-, y como expuso Rueda, ese rumbo no lo van a modificar las estratagemas urdidas en La Moncloa. «No nos vamos a dejar enredar por nuevos anuncios que luego se contradicen a sí mismos ni por nuevos pagos selectivos», señaló el número dos del Ejecutivo autonómico. «Si entramos en este juego, incidió, «al final lo que va a pasar es que esos 700 millones, que necesitamos y son nuestros, van a seguir bailando». El discurso no varía: Galicia necesita los fondos, y de forma urgente. Pero no deja de molestar el «evidentísimo trato de favor» que refrenda el «chantaje» sin «razón legal» que ha denunciado siempre la Xunta.