España

Guerra vecinal contra los pisos turísticos «para pasar la cuarentena» por coronavirus

Guerra vecinal contra los pisos turísticos «para pasar la cuarentena» por coronavirus

Los residentes critican la falta de control y piden que sean los hoteles los que acojan a personas en riesgo

La polémica respecto a la actividad de los pisos turísticos en Madrid no cesa en tiempos de confinamiento. Pese a que el decreto del Gobierno central es claro sobre la «declaración esencial de determinados alojamientos para la prestación del servicio de acogida a trabajadores», son varios los anuncios recabados por este periódico que detallan la posibilidad de alquilar pisos «para pasar la cuarentena en el centro de la ciudad»; algo, cuando menos, cuestionable. En el anexo al mandato, quedan incluidos un total de 24 hoteles en la región, que deben permitir la entrada de personas obligadas a desplazarse «para atender a mayores, menores, dependientes, con discapacidad, especialmente vulnerables o con necesidades de atención sanitarias». El resto de hospedajes que no figuran en la lista tienen la opción de abrir sus puertas exclusivamente a los huéspedes anteriormente mencionados.

Una máxima que Madrid Aloja, la asociación de particulares, gestores y pequeños propietarios de alquiler vacacional de la Comunidad, aprovechó días atrás para anunciar que ponía a disposición de las autoridades sanitarias más de 150 viviendas –de las 4.000 que están dentro de su red– para acoger gratis a «profesionales sanitario, fuerzas y cuerpos de seguridad y personas que por causa de fuerza mayor o situación de necesidad requieran asegurar alojamiento puntual con urgencia». Un loable compromiso que, sin embargo, contrasta con la apertura de una «vía de alquiler temporal de carácter humanitario» con «descuentos muy importantes» para aquellos colectivos que, teniendo familiares de alto riesgo, no quieren compartir piso con ellos en estos momentos.

Esta medida, a la que también se ha sumado la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos de Uso Turístico (Fevitur), ha levantado ampollas entre las asociaciones vecinales del distrito de Centro –donde se concentra el grueso de los apartamentos turísticos–, ante el temor de que «la falta de control» aumente el riesgo de contagio entre los residentes de los bloques afectados. «Basta una búsqueda rutinaria para comprobar que portales como Airbnb permiten realizar reservas coincidiendo con el periodo de aislamiento invitando así a incumplir las restricciones del estado de alarma», señalan en un comunicado.

Atendiendo, no obstante, a la instrucción del Ministerio de Sanidad, emitida el 23 de marzo, por la que se delega en las administraciones autonómicas y locales la posibilidad de habilitar espacios para uso sanitario en locales públicos o privados que reúnan las condiciones necesarias, desde la Consejería de Turismo apuntan que, en base a los criterios interpretativos establecidos, los apartamentos «pueden permanecer abiertos», sin que ello exima a los huéspedes de cumplir el mandato de estado de alarma, al igual que el resto de la ciudadanía.

Una decisión que la coordinadora vecinal de Madrid Centro rechaza frontalmente al entender que las necesidad de alojamiento «quedan sobradamente cubiertas a través de los hoteles, que sí cumplen con los mecanismos de control y seguridad sanitaria para prestar servicios mínimos esenciales». Recuerdan también que «el 95 por ciento de estas viviendas son ilegales», por lo que no pueden arrendarse bajo ningún pretexto. «Sabemos de varios casas donde la Policía ha acudido porque no para de entrar y salir gente», advierte una de sus portavoces. Por ello, han elevado un escrito al Defensor del Pueblo pidiéndole amparo. «Nos ponen en riesgo a todos. No todo vale, algunos turistas nos cuentan que los arrendadores han ido al aeropuerto a captarlos porque estaban allí atrapados», incide, convencida de que el patógeno puede colarse en los portales si las autoridades no ponen freno a la situación.