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Graban con cámara oculta cómo maltratan con descargas eléctricas a vacas conscientes en un matadero

Graban con cámara oculta cómo maltratan con descargas eléctricas a vacas conscientes en un matadero

Equalia ha explicado que esta corriente eléctrica hace que los músculos se contraigan para favorecer la blandura o terneza de la carne. Las duras imágenes fueron filmadas por un trabajador

La asociación Equalia ha difundido un vídeo grabado por un trabajador de un matadero de Collado Villalba para denunciar el sacrificio de animales de forma irregular, al aplicar descargas eléctricas a las vacas sin que éstas estén inconscientes para mejorar el aspecto de la carne.

Equalia ha explicado que esta corriente eléctrica hace que los músculos se contraigan para favorecer la blandura o terneza de la carne, ya que los músculos empiezan a endurecer una vez se ha matado al animal.

En las imágenes, tomadas por un trabajador en el matadero Carnes Sierra Madrid y enviadas de forma anónima a la asociación en el verano de 2019, aparecen vacas que son degolladas vivas por los trabajadores y otras electrocutada aún conscientes, mientras patalean con las pinzas eléctricas puestas en el morro.

[Advertencia: el vídeo contiene imágenes duras]

La portavoz de Equalia, María Villaluenga, ha declarado a Efe que esta técnica no es común en los mataderos, aunque ha insistido en la necesidad de que la Comunidad de Madrid obligue a instalar en estos recintos cámaras de seguridad para poder controlar las prácticas y el trato a los animales.

Por ello, la asociación (que no ha presentado denuncia por estos hechos) promueve la presentación de una Proposición No de Ley (PNL) en la Asamblea de Madrid para exigir la instalación de cámaras, una iniciativa que aunque fuera aprobada no tiene carácter vinculante.

Esta misma asociación difundió otro vídeo hace cuatro meses denunciando al matadero Cárnicas Salvanés, en Villarejo de Salvanés, en el que, según Equalia, se cometían «irregularidades» con los animales, entre ellas «patearlos y tirarlos por los aires».

«En este caso había muchas irregularidades también en cuanto a inseguridad alimentaria; se ven corderos que no tienen documentación, crotal ni trazabilidad», lo que no ofrece garantías -dice Aqualia- «porque no se sabe de dónde vienen esos animales».