España

Gómez-Reino, «la derrota sin paliativos» del candidato de Iglesias

Gómez-Reino, «la derrota sin paliativos» del candidato de Iglesias

Galicia en Común no logra representación y desaparece del Parlamento gallego. Pierden 14 escaños en cuatro años

Galicia En Común ha desaparecido del arco parlamentario de la Xunta de Galicia al no haber logrado representación. Una debacle para la coalición de Podemos, Esquerda Unida, Anova y las mareas, que había irrumpido con relevancia y peso en las pasadas elecciones de 2016.

En cuatro años, la formación ha pasado de ser segunda fuerza y líderes de la oposición con 14 escaños (19,07 por ciento) a no tener escaños. Obtuvo el 3,92 por ciento (poco más de 50.000 votos), sin pasar el corte del cinco.

El cabeza de lista de Galicia En Común, Antón Gómez-Reino, lamentó anoche el «fracaso sin paliativos». Su candidatura es una apuesta del propio Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno y secretario general de Podemos. Además, Gómez-Reino es una de las personas de confianza de la dirección nacional del partido y de la ministra de Trabajo, la gallega Yolanda Díaz, quien se ha implicado mucho en su campaña.

«Nuestro espacio político ha sufrido hoy una derrota sin paliativos. Nos toca hacer una profunda autocrítica y aprender de los errores», expresó ayer el vicepresidente Iglesias, en un hilo de Twitter. «Son unos resultados inesperados, malos, muy malos para nuestros espacio y que yo asumo en primera persona», valoró por su parte Gómez-Reino. «Evidentemente nos da lástima no poder haber colaborado de mejor forma para haber terminado con el gobierno del PP y de Alberto Núñez Feijóo«, añadió.

Las encuestas pronosticaban un descenso que ya asumían en el cuartel electoral de Podemos. Pero el batacazo de tal calibre, como dijo Gómez-Reino, fue «inesperado» para sus dirigentes. Los resultados de las elecciones gallegas y vascas suponen un importante mensaje para Podemos que obliga a la reflexión profunda. El retroceso y el desgaste del proyecto se hace más que evidente. La formación morada no ha logrado rentabilizar su entrada en La Moncloa.