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García-Margallo: «Sáenz de Santamaría intoxicó a Rajoy contra sus ministros amigos»

García-Margallo: «Sáenz de Santamaría intoxicó a Rajoy contra sus ministros amigos»

El eurodiputado y exministro de Exteriores sostiene, en una entrevista con ABC, que «el PP es un partido que está en el medio, que no es lo mismo que estar en el centro político»

Usted se define como un político de extremo centro. ¿Dónde sitúa al PP?

Para ser honesto, es un partido que está en el medio, entre Vox y lo que queda de Ciudadanos y PSOE. Pero ser de centro no es estar en el medio, sino tener un programa de centro. Tenemos que definirnos con un programa para reconocernos y ser reconocidos por los demás. Me preocupan las posturas reactivas frente a lo que proponen otros partidos.

«Fuimos unos ingenuos», dice al hablar de la cuestión territorial que se plasmó en la Constitución. ¿Hay vuelta atrás?

Necesariamente tiene que haberla. No es imaginable que España se suicide. No podemos asistir impasibles a la paciente declaración de independencia de Cataluña.

Mi libro es un lamento y añoranza por lo que pasó en la Transición. Nos hemos cargado la reconciliación, el respeto al procedimiento -el último ejemplo es la amnistía encubierta- y la regla de la prudencia.

¿Cómo habría cambiado la historia si Rajoy dimite durante la moción de censura?

Aquí, el primer error se comete cuando quien negocia con el PNV se centra en los presupuestos, y no en el apoyo de legislatura. Sobre la moción, una cosa es ponerse de acuerdo para echar a alguien, la solidaridad del cabreo, y otra para hacer un programa de Gobierno.

Su relación con Rajoy pasó de la amistad al distanciamiento

Hubo un intento muy deliberado por parte de la vicepresidenta de ir eliminando a los ministros que eran amigos de Rajoy. Fue deteriorando esa relación, le intoxicó y le hizo creer que había una maniobra en su contra. Después, cuando apoyamos a Casado en las primarias, se volvió a enturbiar todo.

¿Tienen algún contacto ahora?

Yo estuve en el funeral de su padre y el me llamó cuando falleció el mío.

Rajoy desveló que en el bloqueo de 2016 alguien planteó a cuatro de sus ministros que le sustituyeran como presidente. «Tres me lo contaron inmediatamente, el cuarto no lo hizo». ¿El cuarto es usted?

En ese tema solo sé que hubo una conversación con varios empresarios, y se planteó el nombre de dos ministros, el de Ana Pastor y el mío. Pero pensé que no tenía el menor recorrido porque no había más candidato que Rajoy. No sé si se lo dije o no, porque no le di importancia. Nunca he estado en una conspiración.

¿Hasta qué punto Sáenz de Santamaría fue influyente sobre Rajoy?

Las discrepancias que mantuve con ella fueron políticas, sobre temas que siguen sin resolverse. Se quedaron tres cuestiones pendientes: Cataluña, Gibraltar y la reforma institucional. Se tomaron caminos distintos a los que yo propuse. La vicepresidenta quiso ser la única, cuando debió haber una económica para De Guindos.

¿Qué camino debería tomar Casado?

Un partido que quiere ser de Gobierno debe ser claramente centrista, con distintas sensibilidades, no dejarse arrastrar por posiciones de partidos extremos y tener una posición bien definida. A Sánchez le interesa que la oposición sea Vox.

¿Cree que seguirá creciendo Vox?

A medida que Sánchez se vaya escorando a la izquierda, crecerá Vox.

Por primera vez hay comunistas en el poder.

Ya los hubo en 1937. Sánchez ha pactado con el diablo al meter a Podemos y pactar con los independentistas.