España

El último sabotaje independentista: bloquear la frontera francesa

El último sabotaje independentista: bloquear la frontera francesa

Centenares de manifestantes, convocados por Tsunami Democràtic, cortan la AP-7 en La Jonquera

Debutaron hace unas semanas con el intento de bloqueo del Aeropuerto de Barcelona tras la sentencia del «procés» y luego dejaron que los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR) llevaran la manija de la violencia callejera en Barcelona. Pero hoy lunes, tras el domingo electoral, la plataforma Tsunami Democràtic, se ha propuesto su sabotaje más ambicioso: bloquear durante tres días la frontera de España con Francia en La Jonquera (Gerona). Ha sido un éxito a medias, pudiendo reunir, por lo menos hasta ahora, solo a unos pocos centenares de manifestantes.

Lo tenían bien preparado. El objetivo era cortar la AP-7, la principal arteria de comunicación por carretera entre España y Francia, justo en la frontera entre ambos países. Han empezado muy temprano. Mientras una cincuentena de coches han «atacado» el objetivo de sur a norte, otros tantos lo han hecho en sentido contrario, desde territorio francés. Aparcados en un descampado de Le Boulou pasaron la noche del domingo al lunes en sus coches los activistas y varios furgones de los organizadores con el material con el que montar el escenario sobre el asfalto para sus «performance» y conciertos; entre otros, una actuación del cantautor Lluís Llach. Sobre las nueve de la mañana, allí donde las señales marcan la frontera, los separatistas han frenado sus coches, para desesperación de centenares de conductores de camiones y turismos, en este caso especialmente franceses.

Han descargado las provisiones y víveres que tenían preparados para tres días de sabotaje, y unos a otros se han ido pasando garrafas de aguas de cinco litros rellenadas con caldo para combatir el frío. Y, además de sacos de dormir para pasar la noche, algunos han portado patinetes y bicicletas en sus coches para desplazarse del campamento al pueblo de la Jonquera. También han arrancado material de la autopista para montar las barricadas, pero al menos han respetado la indicación de los Mossos d’Esquadra de no prender fuego, pues el fuerte viento lo hacía especialmente peligroso.

Y es que el perfil de los manifestantes tenían poco que ver con el de los jóvenes y adolescentes de los CDR que en Barcelona habían apedreado a policías, quemado contenedores y asaltado sucursales bancarias. En la Jonquera se han dado cita sobre todo gente mayor de 30 años, convocados por el «establisment» del secesionismo que se oculta bajo la plataforma anónima del Tsunami Democràtic para sortear consecuencias penales. «Sit and talk» (siéntate y habla), decían en las pancartas que sostenían, en un mensaje para intentar coaccionar al Gobierno.

Ha habido tensión entre los manifestantes y la línea policial que formaban los antidisturbios de la Gendarmerie francesa, que en varias ocasiones les han conminado a dejar salir a los camiones atrapados. Al última hora de este lunes, no se habían producido todavía cargas policiales.

Hoy lunes era día festivo en Francia, por lo que la afectación viaria, siendo grave, no ha sido todo lo problemática que podría ser en un día laboral. Por eso el ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, permanece en contacto con su homólogo francés por si es necesaria una actuación policial en caso de que los secesionistas persistan en el bloqueo. Hoy han provocado caravanas de hasta 12 kilómetros, con las quejas de la patronal Fomento de Trabajo y la de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (Cetm), que acusó al Gobierno en funciones de Pedro Sánchez de inacción.