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El «Rambo de Cantabria»: juicio a un «lobo español»

El «Rambo de Cantabria»: juicio a un «lobo español»

Arranca en la Audiencia Provincial de Santander el juicio contra Luciano Simón, «el Rambo de Cantabria», en el que la Fiscalía pide 13 años por los delitos de tentativa de homicidio, atentado, tenencia ilícita de armas y daños

La Audiencia Provincial de Santander comienza hoy martes el juicio contra Luciano Simón, conocido como el «Rambo de Cantabria», que se atrincheró en su casa de Turieno (Cantabria) durante horas, disparó contra la Guardia Civil e hirió a un agente. La Fiscalía ha solicitado la condena a 13 años de prisión por los delitos de tentativa de homicidio, atentado, tenencia ilícita de armas y daños.

La madrugada del 17 de julio de 2018, tras discutir con sus hermanos, Luciano se atrincheró en su casa, a los pies de los Picos de Europa. La Guardia Civil se personó tras el aviso de sus hermanos, a los que había amenazado con un arma blanca. Tras insultar y amenazar a los agentes –«vais a salir en las noticias»–, el acusado sacó una escopeta por la ventana y disparó.

Uno de los agentes pidió al hombre que dejara el arma, pero el acusado le «encañonó y disparó», aunque no se produjo descarga, según el fiscal. Tras esto, hubo un intercambio de disparos. Algunos guardias civiles lograron acceder al interior de la vivienda, pero «Rambo» se dio cuenta y, tras abrir la puerta a balazos, comenzó a disparar por la escalera por donde subían los agentes. Uno de los proyectiles rebotó en el escudo balístico de uno de ellos e impactó en su pie, lo que le causó lesiones.

«Voy a matar a un guardia» o «al cuartel voy a ir con los pies por delante» eran algunas de las frases, según recoge el escrito de la Fiscalía, que decía Luciano Simón desde la casa en la que siguió atrincherado otras tres horas durante la madrugada. Por la mañana, el Grupo de Acción Rápida de la Benemérita logró acceder a la vivienda, pero «Rambo» había huido.

Prototipo de «lobo español»

La Guardia Civil le dio 48 horas: volvería a su casa antes de ese tiempo. «Ni es cazador ni había tenido experiencia en el monte ni iba a contar con cobertura. En poco tiempo tendría que bajar a buscar comida o droga, estaría agotado y no sabría qué hacer». Los agentes acertaron en su diagnóstico: 19 horas tardó el huido en regresar al redil, su casa en Turieno, reptando, exhausto y sin la escopeta con la que se había enfrentado a tiros a ellos. En la noche, la había ido despiezando entre la maleza para no dejar rastro, de ahí que luego no fuera capaz de recordar los puntos exactos. Luciano ingresó en prisión.

Luciano es el prototipo de lo que algunos expertos en seguridad denominan el «lobo español», a partir del concepto «lobo solitario» aplicado a los yihadistas que se radicalizaban solos hasta estar dispuestos a morir. «Nos surgen cada cierto tiempo, por lo menos uno al año, con un perfil muy similar», explican fuentes de la Guardia Civil.

Asociales, conflictivos y violentos

«Son hombres con problemas de socialización, que han tenido algún conflicto con familiares o vecinos, de perfil violento, con contactos con la delincuencia en algún momento de su vida y hay un detonante que los activa, de forma que están dispuestos a matar con lo que tengan a mano».

La Guardia Civil tiene sobrada experiencia en este tipo de individuos: los atrincherados que se echan al monte, escopeta en mano. La Policía cuenta con un buen ramillete también, pero los suyos por cuestión de demarcación se suelen quedar encerrados entre cuatro paredes.

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