España

El PSPV salva sólo a medias la promesa de Puig de bonificar el impuesto de Sucesiones a la empresa familiar

El PSPV salva sólo a medias la promesa de Puig de bonificar el impuesto de Sucesiones a la empresa familiar

La votación sobre las enmiendas a la ley de Acompañamiento a los Presupuesto se retoma tras suspenderse en una bronca comisión

La comisión de Hacienda de las Cortes Valencianas en la que se debatían las enmiendas a la ley de Acompañamiento a los Presupuestos de 2020 ha arrancado este lunes como finalizó el pasado jueves: con bronca. La sesión quedaba suspendida hace cuatro días debido a los desacuerdos de PSPV, Compromís y Unides Podem por una enmienda que registró el tripartito para bonificar al 99% el impuesto de sucesiones y donaciones a las empresas familiares tal como prometió el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en campaña electoral.

El texto inicial sólo recogía la bonificación hasta un tope de facturación de diez millones y los socialistas trataron desde el inicio de eliminar este límite, pero el resto de socios de Gobierno no estaba de acuerdo. Para tratar de llegar a un entendimiento, pidieron un receso de 15 minutos durante el que pactaron un nuevo redactado. Finalmente, se convirtieron en 45, por lo que la oposición decidió abandonar la sala y la sesión acabó suspendida hasta hoy, cuando debía retomarse para votar las enmiendas presentadas por todos los grupos.

El tono ha ido subiendo conforme avanzaba la mañana entre caras de desconcierto y cruce de reproches casi a gritos. El diputado del PP Rubén Ibáñez ha atacado duramente la maniobra del tripartito por dos cuestiones. Una, por no presentar el texto «en tiempo y forma» al haberlo registrado dos horas después de que terminara el debate. Y otra, porque la enmienda era de aproximación pero no se aproximaba al texto de la propia ley. En su opinión, con todo ello se incumplía el reglamento de la Cámara, una postura también defendida por Ciudadanos y Vox.

Tras varios momentos de incertidumbre con la mesa de la comisión bajo el mando del socialista Jesús Sellés, que sustituía a la popular Eva Ortiz, se ha comunicado que se seguía adelante puesto que la presentación de textos antes de la votación estaba avalado jurídicamente. Además, la secretaria, Graciela Ferrer, ha indicado que se trataba de una enmienda de adición sobre una de aproximación al contenido de la ley.

El tripartito ha acusado a la oposición de «filibusterismo político» y de «paripé», mientras los populares los culpaban de «pisotear los derechos de los diputados» y de actuar «de manera dictatorial». Estos últimos han pedido un receso junto a Ciudadanos y Vox para debatir qué decisión tomaban. Al cabo de un rato, han entrado de nuevo para comunicar que no participaban en la votación de esa enmienda y que iban a interponer un recurso.

De esta manera se ha procedido a votar. El texto del impuesto de Sucesiones ha salido adelante con el apoyo de PSPV, Compromís y Unides Podem tal como se cerró el jueves. El redactado, sin embargo, supone que los socialistas cedan frente a sus socios y la promesa electoral del Puig quede incumplida por el momento, quedando a medio camino de su voluntad inicial.

Redactado final

La bonificación del 99% del impuesto de Sucesiones que reivindicaba el sector para todas las empresas familiares -ahora se situaba en el 95%- se producirá sin límite de facturación en las transmisiones de empresa individual agrícola a un familiar con el cumplimiento de varios requisitos (entre ellos que el heredero mantenga el patrimonio un mínimo de cinco años). También en la transmisión de una empresa individual o de un negocio profesional a familiares con las mismas condiciones que en el caso anterior. Por último, la bonificación del impuesto se aplicará a la transmisión de acciones y participaciones, pero, esta vez sí, con el límite de que la entidad facture menos de 10 millones y dependiendo de la edad de jubilación del propietario fallecido.

En la misma enmienda se aumenta del 1,9% al 2 el impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), algo promovido por Compromís como medida de presión fiscal a la banca.