España

El PP y Ciudadanos exigen a Sánchez que aclare si apuesta por elecciones

El PP y Ciudadanos exigen a Sánchez que aclare si apuesta por elecciones

Consideran que no está trabajando para sumar apoyos de cara a su investidura

«Tempus fugit». Ya han transcurrido más de cien días desde las elecciones generales del 28 de abril, y la posibilidad de que Pedro Sánchez sea investido presidente parece hoy más alejada que entonces. El PP y Ciudadanos (Cs) ven cómo el jefe del Ejecutivo en funciones lleva meses esquivando el control parlamentario, cuando hace apenas tres años era él quien exigía a Mariano Rajoy que rindiese cuentas ante la Cámara Baja.

La vicesecretaria de Política Social del PP, Cuca Gamarra, emplazó desde Zaragoza al presidente en funciones a decir si va a trabajar por formar gobierno o se va a limitar a dejar pasar el tiempo. Aunque volvió a tender la mano al PSOE para «pactos de Estado» si finalmente Sánchez es investido, repitió que no pueden contar ni con su abstención ante su preferencia por EH Bildu en Navarra.

Misma posición mantiene Cs, desde donde ven a Sánchez entre la espada y la pared: «Tendrá que decidir cómo acaba su culebrón: en nuevas elecciones o en una legislatura con un gobierno Sánchez-Iglesias», sostuvo en Almería el secretario general de Cs, José Manuel Villegas.

Con el desplome de Podemos en los últimos comicios –del cual el principal beneficiado fue el PSOE– y los socialistas dejando para septiembre los contactos con los partidos políticos para retomar las negociaciones, en el PP y en Cs comienzan a sospechar que Sánchez ya tiene una decisión tomada: ir de nuevo a elecciones.

Serían las cuartas elecciones generales en cuatro años, pero lo cierto es que es una alternativa que cada vez cobra más dimensión.

En el último capítulo del «culebrón del verano», como lo definió ayer Villegas, Podemos envió al PSOE una oferta difícil de rechazar, a tenor del escenario contemplado el pasado julio. Los de Pablo Iglesias ofrecieron a los socialistas cuatro opciones distintas para un ejecutivo de coalición, todas ellas con una vicepresidencia social para Irene Montero y tres ministerios para los morados.

El PSOE justifica ahora el rechazo a un gobierno de coalición por la «desconfianza» hacia Podemos

Sánchez, en su fracasada intentona de julio, ya había aceptado que Montero fuese su vicepresidenta y entregar a Podemos tres asientos más en el Consejo de Ministros. Iglesias, que renunció a ser ministro por exigencia del presidente en funciones, no lo aceptó al entender que las carteras ofrecidas por el PSOE «carecían» de competencias al estar estas transferidas a las autonomías.

La última propuesta de Podemos, en la que pide ministerios de similar entidad a los que ofreció el PSOE y renuncia a los llamados «ministerios de Estado», fue rechazada prácticamente de inmediato. Anteayer la ministra portavoz, Isabel Celaá, justificaba el no rotundo del PSOE en la «desconfianza» generada entre ambos partidos en la anterior negociación y reiteró que aún hay «otras fórmulas».

Esas «otras fórmulas», por el momento, solo las contempla el PSOE. Ni Podemos está dispuesto a respaldar un ejecutivo monocolor ni PP y Cs a abstenerse.

Por ello, ambos acusaron ayer a Sánchez de buscar con una táctica a medida el camino a las urnas. «No nos haga perder el tiempo», sentenció Gamarra en su visita a Zaragoza.