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El PP valenciano ofrecerá un pacto educativo a Ximo Puig en plena tensión por la aprobación de la Ley Celaá

El PP valenciano ofrecerá un pacto educativo a Ximo Puig en plena tensión por la aprobación de la Ley Celaá

El PP valenciano celebró ayer un gran acto educativo en la que dio voz a todos los colectivos críticos con la reciente aprobada la Ley Celaá. Un encuentro de partido presidido por el presidente nacional,Pablo Casado, al que no pudieron asistir los medios de comunicación por "motivo de las restricciones generadas por el Covid-19". Durante el debate previo a las intervenciones políticas una representante de la inspección, otro de la concertada, una sindicalista y la presidenta de la confederación valenciana de ampas, explicaron su posición contraria a una norma "ideológica", "no consensuada" que, a su juicio "reabre debates superados como la lengua, la religión o la educación concertada".

Todos los ponentes lamentaron los continuos cambios educativos y reclamaron un gran pacto que evite que, cada vez que cambia el Ejecutivo, se modifique la normativa. La presidenta regional del PP, Isabel Bonig, recogió este guante y señaló que su partido propondrá un pacto educativo al presidente de la Generalitat, Ximo Puig. La líder de PPCV recordó que su formación ya presentó al jefe del Consell un proyecto de ley de educación valenciana "que tenía el consenso de la comunidad educativa". "Se lo ofrecimos y nos dijo que no, pero vamos a seguir insistiendo", afirmó la mandataria popular, pocos días después de que el Congreso diera luz a la Ley Celaá.

Con todo, Bonig, consciente de que es poco probable que Puig acepte esta propuesta, aseguró que "lo que no vamos a estar es parados: Si Puig quiere nuestra ayuda el PPCV estará, pero si no la quieren y apuestan por la imposición también nos van a encontrar, pero en los tribunales". En esta línea, recordó a los presentes que el PPCV pone a disposición, sobre todo, de los padres, los servicios jurídicos del partido para batallar contra los efectos más perniciosos de la nueva ley educativa aprobada en las Cámara Baja.

La dirigente popular puntualizó que en la Comunidad Valenciana ya "se ha librado una batalla importante en los tribunales, porque hemos sido el banco de pruebas de la izquierda". Así, recordó que, durante la legislatura pasada, el Consell del Botànic eliminó la demanda social y puso en cuestión el castellano como lengua vehicular.

Puig pide no hacer de la educación un espacio de confrontación

Por su parte, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, defendió que la ley Celaá "avanza en la igualdad de oportunidades de los niños" y aseguró que "no es defendible hacer de la educación un espacio de confrontación y de maniqueismo". A preguntas de los periodistas, Puig insistió en que "la educación es la palanca de progreso de una sociedad y no se puede aprovechar ese espacio de debate sano para hacer confrontación pura y dura".

"La ley marca una línea para avanzar en la superación de las desigualdades, aumenta la formación profesional y la capacidad de integración e inclusión de los niños con dificultades, da más apoyo a la educación pública pero también mantiene la educación concertada y lo que no se puede es al final hacer de esto un debate maniqueo y de absolutamente de confrontación porque la confrontación no ayuda a la educación", concluyó. Puig realizó estas manifestaciones en el acto de clausura del homenaje al ex ministro Ernest Lluch, asesinado por ETA hace dos décadas, informa Efe.