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El incumplimiento de contrato deja al Ejército de Tierra sin los nuevos vehículos blindados VCR

El incumplimiento de contrato deja al Ejército de Tierra sin los nuevos vehículos blindados VCR

No termina de arrancar unos de los proyectos más importantes del Ministerio de Defensa: la renovación de los nuevos vehículos blindados para misiones internacionales. El problema es el retraso en la entrega. Un problema de tal magnitud, que el departamento que dirige Margarita Robles ha expedientado a la empresa adjudicataria por la excesiva demora en las entregas previstas. Además, aplicará multas, como está recogido en los contratos.

El Gobierno, avalado por un informe jurídico, adjudicó directamente a Santa Bárbara Sistemas, filial de la multinacional estadounidense General Dynamics, un contrato de 2.100 millones de euros totalmente al margen de los requisitos y reglas de la Ley de Contratos Públicos "por seguridad nacional". Pero las condiciones fijadas en el contrato no se están cumpliendo.

Los plazos van pasando sin que, siquiera, se estén entregando los demostradores, los mecanismos de prueba previos a la construcción de los vehículos terrestres, los VCR 8x8 (Vehículos de Combate sobre Ruedas) de última generación.

Y por este motivo, desde Defensa se ha abierto un expediente a la empresa adjudicataria y se ha resuelto multarla por incumplimiento de contrato. La sanción puede ascender hasta los 10.000 euros por cada día de retraso, apuntan fuentes conocedoras. Desde el ministerio, oficialmente, sólo se admite que se ha abierto el expediente y que, en función de cómo finalice, se impondrán o no las sanciones.

Defensa ya asume que el retraso en la entrega de los vehículos se prolongará hasta 2021 y que los demostradores, que debían estar entregados ya, no estarán disponibles hasta el trimestre que viene.

Los BMR están "obsoletos"

El contratista único de este proyecto de General Dynamics, Indra y Sapa, y que tiene el presupuesto más alto de Defensa para un vehículo de la última década, no ha cumplido con el calendario. Según informaron a este periódico fuentes del sector, no entregó los demostradores en julio de 2018 para que la Legión los probase, como estaba establecido. Tampoco está previsto que se empiece su fabricación esta semana, con lo que lograría sortear los plazos.

Defensa ha abierto un "expediente contradictorio" para analizar la evolución del contrato. Además, ha acordado conceder una prórroga una vez abonada la multa. Esta situación está aumentando el malestar en el Ejército de Tierra, receptor del material adjudicado, los vehículos calificados como los nuevos blindados VIP.

El Ejército de Tierra lleva reclamando este vehículo desde 2007, ya que los actuales BMR (vehículos blindados medio sobre ruedas) están obsoletos y no proporcionan el nivel de protección que aportan los vehículos VCR.

Fue en 2007 cuando se abrió el debate interno sobre la necesidad de renovar todos los vehículos terrestres blindados, después de que siete militares españoles murieran en el Líbano cuando un BMR fue atacado con un coche bomba. En el contrato estaba estipulado que el proceso se iniciara en diciembre.

El pasado 12 de julio, el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó en el Consejo de Ministros el primer tramo de producción de 348 vehículos de combate sobre ruedas, cuyo valor estimado alcanza los 2.083 millones de euros.

Los prototipos no llegarán hasta 2020

El Ejecutivo apostó por un contratista único, Santa Bárbara Systems, junto con Sapa e Indra. El Ejército no recibirá los denominados demostradores -los prototipos que deberán ser probados por la Legión- antes de mitad de 2020. Se están fabricando en Sevilla.

No es este el primer retraso de la entrega de los prototipos. Hubo uno primero, de julio a noviembre. Ya entonces, Defensa anunció que impondría sanciones a la adjudicataria por los retrasos,que ascenderían a esos 10.000 euros diarios, pero aclaró que no se iban a modificar las condiciones del contrato. Para ello, el ministerio se apoyó en un informe jurídico que avalaba "por seguridad nacional" adjudicar el multimillonario contrato.

La sustitución de los BMR no llegó a concretarse tras el estallido de la crisis y la contención del déficit, pero se retomó en 2015 con la contratación de los programas tecnológicos asociados a los nuevos blindados, que es el antecedente del que ha impulsado ahora Margarita Robles.

La propia ministra ya logró hace un año el permiso del Ministerio de Hacienda para reprogramar los planes de modernización de las Fuerzas Armadas para que cupiera este proyecto.