España

El Gobierno de Sánchez e Iglesias copia párrafos enteros de la «tarjeta social» que aprobó Rajoy

El Gobierno de Sánchez e Iglesias copia párrafos enteros de la «tarjeta social» que aprobó Rajoy

La regulación del «eje» del ingreso mínimo vital, un «corta y pega» del texto de 2018

El BOE del lunes publicó el Real Decreto-Ley por el que se establece el ingreso mínimo vital, como estaba previsto y según se aprobó el viernes anterior en el Consejo de Ministros. El PP lo estudió de forma concienzuda, mientras se debate entre la abstención y el voto afirmativo. En medio de su análisis del decreto, saltó la sorpresa en el cuartel general de los populares, cuando comprobaron que les sonaba mucho el apartado dedicado a la «tarjeta social digital», que constituye el instrumento principal para poner en marcha el ingreso mínimo vital. Tanto fue que lo compararon con el texto aprobado en la etapa de Rajoy para poner en marcha la «tarjeta social universal», y descubrieron que estaban ante un «corta y pega» de manual, apenas con algún cambio.

Según ha comprobado ABC, en la Disposición final quinta del decreto-ley publicado el lunes hay párrafos enteros copiados de la ley de Presupuestos Generales del Estado de 2018, donde se incluyó la tarjeta social universal en una Disposición adicional. Eso sí, se cambia el nombre de «Tarjeta Social Universal» por el de «Tarjeta Social Digital», y se mantiene intacto su objetivo: «Mejorar y coordinar las políticas de protección social impulsadas por las diferentes administraciones públicas».

En el decreto se elimina que la participación de las administraciones públicas es voluntario, y se copian íntegros los usos de la tarjeta, como «el conocimiento coordinado y la cesión de datos entre las entidades y organismos afectados, con el fin de facilitar el reconocimiento y supervisión de las prestaciones sociales públicas por ellos gestionadas», o «el acceso y la consulta de las administraciones públicas y otras entidades del sector público integradas en el sistema que gestionen prestaciones sociales públicas de contenido económico».

Otro párrafo prácticamente calcado es este: «La Tarjeta Social Digital (antes ponía universal) incluirá la información actualizada correspondiente a todas las prestaciones sociales contributivas, no contributivas y asistenciales, de contenido económico, financiadas con cargo a recursos de carácter público, y además recogerá una información (antes se añadía «paramétrica y actualizada») sobre las situaciones subjetivas previstas en el apartado 4 de esta disposición adicional, y ofrecerá, en base a dicha información, funcionalidades y utilidades a las distintas administraciones públicas y a los ciudadanos».

Eje principal

La tarjeta social es el instrumento principal para llevar a la práctica el ingreso mínimo vital. Sin esa herramienta, sería imposible su ejecución. Curiosamente, Podemos criticó con denuedo en 2017 el plan que tenía el Gobierno de Rajoy de aprobar una tarjeta social universal en los Presupuestos de 2018. «Esta tarjeta sirve para controlar a las personas que están en la mayor vulnerabilidad, estigmatizando con ella la pobreza», aseguraba la extrema izquierda en aquella época, cuando gobernaban los populares.

La entonces ministra de Empleo, Fátima Báñez, defendía esa iniciativa porque era «una llave de acceso a un registro público de prestaciones que permitirá conocer qué persona necesita una atención urgente porque está en una situación de vulnerabilidad». Ahora es Unidas Podemos el que está en el poder, y no solo aprueba esa tarjeta, sino que asume el «corta y pega» del texto que aprobó Cristóbal Montoro en sus Presupuestos. El Gobierno de Rajoy había acordado la tarjeta social en una conferencia de presidentes, de acuerdo con los municipios.