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El fuego se ceba con la joya natural de Canarias

El fuego se ceba con la joya natural de Canarias

Con la madera de estos árboles se construyó ingenios de azúcar que llevó a España a tener el liderazgo mundial de este producto desde 1532

El mediados de agosto de 2019 pasará a la historia por la lucha sin cuartel contra las llamas en Canarias. Las islas han vivido en una semana tres incendios forestales. Uno de ellos se llevó por delante entre el sábado y jueves pasado 1.500 hectáreas. Una nimiedad con lo que puede pasar si el declarado el pasado fin de semana entra en el corazón de Tamadaba. El botánico David Bramwell explicó este domingo que la zona tardará en rehabilitarse «doce o trece años».

Cuando España tenía el dominio europeo del azúcar, la madera del bosque de Tamabada era con la que se construía, según recuerda el catedrático de Historia de la Universidad de Las Palmas (ULPGC), Manuel Lobo, los ingenios del ingrediente que se exportaba desde Agaete al puerto de Amberes. Fue una época en la que el azúcar de Canarias cotizaba en la bolsa de Flandes. Cerca de Tamabada está el paisaje declarado sagrado por la Unesco de Tir­ma, con importantes manifestaciones arqueológicas y un alto valor simbólico e histórico.

El Parque Natural de Tamadaba es una de las joyas de las islas y de gran riqueza ecológica. Una lengua del incendio quema la zona entre Las Cuevas y Coruña, en el municipio de Artenara. El Parque Natural de Tamadaba tiene 7.538 hectáreas y pertenece a los municipios de Agaete, Artenara y San Nicolás, en el centro y noroeste de Gran Canaria.

Con la salvedad de algunas casas aisladas en diferentes puntos, la única entidad de población que alberga es la de El Risco (unos 230 habitantes) y Guayedra (menos de una decena de habitantes y donde en la Conquista de las islas vivió el monarca grancanario Fernando Guanarteme).

Está compuesto por una red de barrancos, escarpes y macizos que configuran un paisaje erosivo de contrastes y gran belleza, donde se pueden identificar elementos naturales de notable interés geomorfológico. En Tamadaba se encuentra uno de los pinares naturales mejor conservados de Gran Canaria, de notable eficacia en la captación hidrológica, como atestigua la presencia de varias presas artificiales en su entorno.

Otros biosistemas bien conservados son los de barrancos y los cardonales y tabaibales de zonas bajas, además de los hábitats de escarpes. En los riscos de Guayedra se encuentran varias especies amenazadas, algunas de las cuales son exclusivas de este lugar.

Además, determinadas especies de aves endémicas y amenazadas encuentran en los pinares áreas idóneas de nidificación. Desde un punto de vista cultural, también destacan algunos caseríos aislados y semiabandonados, y la importancia arqueológica de zonas como El Risco y el valle de Guayedra.

Tamadaba fue declarado Parque Natural en 1987 y todo el espacio, a excepción de un sector en la localidad de El Risco, es área de sensibilidad ecológica. Es zona de especial protección para las aves según lo que establece la Directiva 79/409/CEE relativa a la Conservación de las Aves Silvestres. Tamadaba linda por el sureste con el Parque Rural del Nublo.