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El coronel de la Guardia Civil detenido guardaba los sobres y notas de las «mordidas»

El coronel de la Guardia Civil detenido guardaba los sobres y notas de las «mordidas»

Los contratos de uniformes los hacían «a la carta» las empresas adjudicatarias. La investigación tiene indicios de que en el Ejército algunos mandos llevan o han llevado a cabo las mismas prácticas

La trama de adjudicaciones de contratos públicos en la Dirección General de la Guardia Civil tenía diseñado de forma casi perfecta el mecanismo de amaños, según las investigaciones. Cuando se licitaba el material requerido (uniformes, botas y otros elementos), los jefes del Servicio de Contratación presuntamente –el coronel Juan Antonio Maroto Gil, el teniente coronel Alberto Martín Altube y un subteniente destinado en la Dirección General de Tráfico– enviaban los pliegos a las empresas con las que solían contratar para que éstas los elaboraran «a la carta», según sus necesidades, e incluso repartiéndose el pastel entre ellas. Así, las pesquisas de la Unidad de Asuntos Internos del Cuerpo y de la Fiscalía Anticorrupción han revelado cómo se creaban UTEs exprofeso para dividirse los porcentajes.

Además de los tres guardias civiles hay otras seis personas arrestadas, todas ellas directivos y cargos de las empresas adjudicatarias: Grupo Iturri, El Corte Inglés, Manufacturas Aura y Calzados Robusta. El responsable de estas dos últimas, Santiago Rodríguez Angulo, ya fue arrestado en 2017 durante la primera parte de la operación Grapa por la connivencia en la contratación con funcionarios de la Dirección General de la Policía y de Tráfico.

En esa primera fase de la operación Grapa las intervenciones telefónicas ordenadas por el juzgado de instrucción número 50 de Madrid revelaron prácticas similares en los tres Ejércitos, si bien no se ha podido dirigir la investigación hasta el momento contra personas concretas. No obstante es una línea de investigación que no se abandona. Hoy los nueve detenidos (dos ayer mismo) pasarán a disposición judicial. Los investigadores, en este momento del procedimiento, imputan a los arrestados los delitos de organización criminal, tráfico de influencias, malversación, fraude a las Administraciones Públicas, negociaciones prohibidas a funcionarios públicos, prevaricación, cohecho y blanqueo de capitales.

En las últimas horas se han llevado a cabo registros tanto en las viviendas de los detenidos como en dos despachos de la Dirección General de la Guardia Civil. Como informó ABC, en la casa del coronel Maroto, destinado en Contratación desde 2015, los agentes encontraron unos 30.000 euros en efectivo. Todo apunta a que ese dinero procede de las cantidades que les pagaban las empresas a cambio de conseguir los contratos públicos. El mando tenía anotado en un cuaderno esa contabilidad, registrada como sobres numerados y en cada uno de ellos alrededor de mil euros. El año pasado habría recibido en torno a 18.000 con esa forma de pago.

No era el único método. Los funcionarios supuestamente recibían también tarjetas regalo de El Corte Inglés a cambio de su connivencia en la contratación del material público, así como otro tipo de pagos en especie, que no se ha podido cuantificar. Parte de esas «mordidas» aparecieron registradas en la documentación incautada en la primera parte de Grapa como «pagos a Guardia Civil» (entre 20 y 40.000 euros). Los sobres con dinero encontrados coinciden con las anotaciones del coronel.

Las pesquisas han destapado la manipulación de muchos expedientes de contratación en el Instituto Armado, entre ellos de suministros de prendas y artículos de uniformidad como la ropa y las botas reglamentarias. Esta práctica, según parece, se desarrolla desde hace años en esos despachos oficiales. El teniente coronel Martín Altube, también detenido el miércoles, ya estuvo destinado en contratación con otro empleo en el año 2000.