España

El conservero alemán que vendió wolframio a los nazis y ahora provoca una disputa entre Vigo y parientes de Franco

El conservero alemán que vendió wolframio a los nazis y ahora provoca una disputa entre Vigo y parientes de Franco

La Autoridad Portuaria solicita a los Martínez-Bordiú de Cubas, familiares del dictador, que renuncien a la titularidad de unos terrenos en la ría heredados del empresario Otto Gerdtzen

Se llamaba Otto Gerdtzen y su nombre, aunque de sobra conocido en los despachos de la Autoridad Portuaria de Vigo, seguramente haya resonado en ellos con más fuerza de la habitual a lo largo de las últimas semanas. Y especialmente este viernes, cuando la entidad ha dirigido un escrito a familiares de Francisco Franco en el que les insta a que renuncien a unos terrenos junto a la ría, ubicados en el término municipal de Redondela y supuestamente de su propiedad, que venden desde febrero por varios miles de euros. Los parientes no son otros que los Martínez-Bordiú de Cubas, sobrinos de Carmen Franco, hija del dictador, y la razón última de que la dudosa titularidad de esas extensiones recaiga sobre ellos tiene su origen en el antedicho nombre.

Otto Gerdtzen Boyé fue un empresario alemán muy vinculado al norte de España durante la primera mitad del siglo pasado. Primero en Gijón y años después ya en Vigo, la actividad de Gerdtzen (un exiliado de la República de Weimar, según los historiadores) en la Península versó en torno a la venta de instalaciones de calefacción por agua y por vapor (anunciadas en el ABC de la época), primero; y de máquinas frigoríficas, motores marinos, aparejos para barcos y otros productos relacionados con la industria marítima, varias décadas más tarde.

Pero si con algo hizo Gerdtzen fortuna en Galicia fue con la venta al III Reich de wolframio, el cual transportaba desde las minas a la fábrica que se erigía entonces en los terrenos hoy en disputa. El empresario compró dicha factoría, dedicada a la producción de alimentos en salazón, en 1944, lo que, según acreditan diversos expertos en la presencia nazi en Galicia como Eduardo Rolland, le resultó ideal para iniciarse en la venta del preciado material a sus compatriotas debido a la proximidad del edificio con un embarcadero cercano al puente de Rande. Cuando adquirió el negocio, Gerdtzen ya era uno de los empresarios alemanes más ricos de la Comunidad.

¿A cuándo y de qué manera se remonta entonces la relación con los Martínez-Bordiu? Pues nada menos que a 1926, cuando la hija de Gerdtzen, Isabel, contrae matrimonio con Francisco de Cubas y Urquijo, II conde de la Almudena. La hija de ambos, Isabel de Cubas Gerdtzen, se casaría a su vez con un hijo de José María Martínez Ortega, padre de Cristobal Martínez Bordiú –yerno de Franco– y testaferro de Sofindus, un conglomerado de empresas de la Alemania nazi que operó en la España franquista durante la Segunda Guerra Mundial. Es decir, que la nieta de Gerdtzen fue la esposa de un hermano del yerno de Franco.

Aunque la hija del empresario alemán heredó los terrenos en los que se levantaba la fábrica, no llegó nunca a hacer nada con ellos y el negocio de conservas acabó cerrándose a mediados de los años 50. En 2004 la Autoridad Portuaria declaró extinguida la concesión de la superficie al empresario al que Gerdtzen compró la fábrica en 1944, y hace solo unos años se construyó en ella el Centro de Interpretación de la Batalla y del Patrimonio Cultural de Rande.

Ahora, si los parientes del dictador desoyen las demandas la Autoridad de renunciar a esos terrenos, muy próximos al citado centro y los cuales consideran de dominio público a pesar de figurar como propiedad de los Martínez-Bordiu de Cubas en el registro, los responsables de la entidad amenazan con llevar el asunto a los tribunales, donde, no tienen ninguna duda, ganarán.