España

El BNG lo fía todo a la figura de Ana Pontón para ganar al «pitufo gruñón» de Feijóo

El BNG lo fía todo a la figura de Ana Pontón para ganar al «pitufo gruñón» de Feijóo

La candidata a las autonómicas se pone como reto ser la primera presidenta y la primera nacionalista dirigiendo Galicia

El BNG se pone «en marcha». Aunque este eslogan ya fue utilizado por el partido nacionalista en ocasiones anteriores, la frase recuerda inevitablemente al partido dirigido por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, cuyo partido se llama «La República En Marcha» (antes, En Marcha a secas). Ante un auditorio Abanca de Santiago que se llenó (tiene un aforo de unas 700 personas), la candidata a las autonómicas por el Bloque se ha mostrado muy crítica con el presidente gallego, pero también ha intentado lanzar un mensaje contrario al PSdeG para tratar de aglutinar el voto de izquierda en su opción política.

Todo para conseguir que, por primera vez, una mujer y, además, nacionalista, presida Galicia. El partido ha preparado una campaña alrededor de la figura de su líder y aprovechando el viento de cola que le ha dejado el acuerdo con el PSOE para garantizar la investidura de Pedro Sánchez. Con un público enfervorecido, y algunas personas que tuvieron que quedarse a las puertas por falta de aforo, Pontón remarcó que «es posible» que la izquierda gobierne, y que lo haga con el BNG liderando ese Gobierno.

Lo es porque «a Galicia no le está yendo bien ni le ha ido bien en manos de fuerzas políticas españolas», remarcando la a su juicio dependencia a Madrid del PPdeG, pero también del PSdeG, recado al secretario xeral de los socialistas incluido: «Las próximas elecciones no van de quitar a un presidente sumiso a Madrid [por Feijóo] para poner a otro que puede ser un poquito más «progre» pero igual de sumiso a Madrid [por Gonzalo Caballero]». El espacio de las mareas fue ignorado por Pontón en su discurso.

Estaba claro que quien no iba a ser ignorado era Feijóo, que fue el blanco de todas las críticas. No se quedaron en la crítica, ya que Pontón desde el atril lo calificó de «pitufo gruñón», aventurando que «rabia mucho contra el BNG» porque la formación frentista «está subiendo como la espuma», lo va a echar de la Xunta y va a obedecer solo «a los gallegos» cuando presida desde San Caetano.

El partido también quiso aprovechar la reciente firma del acuerdo de investidura del BNG con el PSOE, a la postre decisivo para la investidura de Sánchez. Ese papel, que todavía tiene por concretar sus plazos de cumplimiento por parte del Gobierno, hace que la presencia de los de Pontón, con su único diputado, «tuviese más consecuencias positivas» que el resto de diputados gallegos juntos «al servicio de las fuerzas estatales».

Quiso así destacar la fuerza transformadora que se autoatribuyen en el Bloque, para pedir a los asistentes que sueñen y se pregunten lo que podría llegar a hacer su partido si los gallegos le dan el Gobierno en las autonómicas de este año. Otra cualidad que intentarán demostrar a los votantes es que el Bloque tiene «ideas», pero también saben «llevarlas adelante», la tantas veces mencionada experiencia de Gobierno.

De esta manera el BNG se conjuró para los próximos meses, de cara a unas elecciones todavía sin fecho, en un acto en el que también estuvieron presentes un investigador, un trabajador de Navantia o Eugenio Quintas, médico del hospital de Verín, que aprovechó sus minutos en el escenario para cargar contra el líder del Ejecutivo gallego y afirmar que la reapertura del paritorio no se produce «por la buena voluntad de Feijóo, sino por la infatigable lucha» de la comarca. El Sergas anunció este sábado que reabriría el partiorio tras encontrar a dos pediatras, elemento indispensable según el Gobierno gallego para garantizar la seguridad de esos nacimientos.