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El acusado por el crimen de Ana Enjamio niega que la matara y admite una «relación clandestina»

El acusado por el crimen de Ana Enjamio niega que la matara y admite una «relación clandestina»

La Fiscalía pide para César A.O. 27 años de prisión por asesinato con alevosía y acoso

No fue él ni tiene la menor idea de quien pudo ser. El acusado como presunto autor del asesinato a cuchilladas de la joven ingeniera Ana Enjamio el 16 de diciembre de 2016 en Vigo negó hoy haberla matado —«si lo supiera...», añadió, «ni idea»— y afirmó que mantenía con ella una «relación clandestina», dado que la joven era, al mismo tiempo, pareja de otro chico. Así lo explicó César A.O. durante la primera jornada del juiciocon tribunal del jurado que ayer comenzó en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo.

El procesado, para el que la Fiscalía solicita 27 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía y otro de acoso, aceptó responder a las preguntas de todas la partes y, a preguntas de la fiscal, negó tajantemente que hubiera matado a Ana, a quien definió como una «cabecita loca», que «no tenía reparos en mentir» y capaz de «disimular» hasta el punto de ocultar su relación con él porque estaba preocupada «por su reputación», informa Ep.

Durante el interrogatorio, el acusado admitió que envió mensajes al novio de Ana para «enemistarlos» pero aseguró que ella le «perdonó» y que, de hecho, la noche del crimen, habían pensado «hacer una escapada» para estar juntos después de la cena de empresa, tras haber estado bailando durante esa celebración y haber tenido «un escarceo» en el baño.

Posteriormente, relató, estuvieron andando juntos entre 45 y 50 minutos con otros compañeros de trabajo y que ella, en contra de lo que habían acordado inicialmente, desistió de ir juntos a un pub porque temía que su ex la encontrara junto a él, y que le dijo «vete, que aquí no pintas nada», informa Efe. De ahí se fue directamente a casa de sus padres, sin pasar por delante del domicilio de la víctima; comió algo, y al no poder conciliar el sueño se duchó y fue a Vilagarcía a buscar a sus hijos para dar un paseo, según su reconstrucción de los hechos.

El acusado explicó también que en la carta de despedida que la Policía halló en su mesilla de noche, en la casa de sus padres, le pedía perdón a Ana Enjamio —«te quería tanto que no lo podía soportar», rezaba literalmente— porque se iba a suicidar y no porque la hubiera matado, y añadió que también se despedía de su familia.

A preguntas de su abogado, César A.O. señaló que aceptó que ella rompiera con él porque necesitaba tiempo para pensar y para decidirse, porque simultaneaba su relación con él y con su ex, en contra de lo que sostienen las tres acusaciones, la popular, la particular y la Fiscalía. La ruptura duró apenas dos semanas —según el acusado— y que siguieron juntos hasta que Ana Enjamio fue hallada muerta en un charco de sangre en el portal de su casa.

Y si nadie supo nada, ahondó, es porque la relación era «clandestina» porque ella estaba «especialmente preocupada por su reputación» y porque «no tenía reparos en mentir».