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Dos semanas sin pateras en el Mediterráneo

Dos semanas sin pateras en el Mediterráneo

Canarias registra el tráfico migratorio más bajo del año: 10 en todo el mes, 8 de ellas tras el estado de alarma

El coronavirus ha dejado el Mediterráneo sin pateras estas dos semanas. Con 439 inmigrantes registrados en la primera mitad de marzo a bordo de 18 embarcaciones, según el Ministerio del Interior, el tráfico se ha paralizado por completo desde el día 15, al menos a efectos de los medios de Salvamento Marítimo, que no han tenido que efectuar ningún rescate.

Detrás de ello, al margen de otros elementos, está el confinamiento para frenar el virus decretado en Marruecos, donde salir a la calle sin un salvoconducto oficial tiene consecuencias penales y se ha multiplicado la vigilancia. El escenario menos recomendable para mover grupos hacia las playas y lanzarlos a cruzar el mar. Bruselas acordó el viernes conceder a Rabat 150 millones de euros para que siga luchando contra la pandemia y anuncia «toda la flexibilidad posible» para liberar otros 300 comprometidos el país.

A diferencia de la inactividad en esta vía, con la crisis sanitaria ya declarada continúa la llegada de embarcaciones de inmigrantes al entorno del archipiélago canario, aunque sin la intensidad de meses atrás.

En los primeros días se localizaron dos, con 84 personas en total, pero el flujo rumbo a las islas se frenó el 5 de marzo, coincidiendo con una tormenta de polvo sahariano que dificulta cualquier travesía por mar. Tras ello, una primera patera volvió el día 20, h asta el sábado se auxiliaron cuatro más y ayer fueron tres en un mismo día con 70 personas a bordo.

En términos absolutos, esta segunda quincena de marzo se ha resuelto, por tanto, con presencia de embarcaciones exclusivamente en la ruta atlántica, ocho, que portaban 247 inmigrantes en ellas. Sumadas a las dos de la primera mitad dan un resultado migratorio de 10 pateras con 331 ocupantes, en datos provisionales, lo que supone un dato significativamente bajo frente a los meses anteriores. En enero, de acuerdo con las estadísticas de Interior, fueron 708 entradas irregulares en el archipiélago en 23 barcas y en febrero 473 en otras 17.

El vacío de pateras en las islas entre los días 5 y 15 ha servido para reducir la ocupación en los Centros de Internamiento, que a fecha del martes era de 25 de sus 268 plazas en el de Tenerife y de 69 de 168 en el de Las Palmas, aunque sin duda los últimos rescates se habrán traducido en nuevos ingresos. En el primero de estos CIE, el de Hoya Fría, se confirmó este jueves el contagio por coronavirus de un funcionario de policía, primer infectado que se detecta en toda la red de este tipo de centros destinados a albergar a inmigrantes candidatos a la expulsión. Tras este positivo, se realizó la prueba a cuatro inmigrantes de la instalación que, como todas las demás, tiene preparada una sala de aislamiento por si fuera necesario.

Por debajo de enero y febrero

A falta de dos días para que termine el mes, en cifras sin consolidar puede deducirse que este marzo en que se desatarse la pandemia de lleno en Italia y luego penetrar en España se va a resolver con cifras migratorias significativamente por debajo de las registradas en lo que va de año -1.850 llegados por mar en enero, 1721 en febrero- y, de nuevo, sostenidas en el tráfico que se dirige a Canarias.

Marruecos multiplica los esfuerzos por bloquear también las salidas desde sus costas a esta ruta, como lo demuestra que hiciera pública la detención el 11 de marzo -un día antes de que Rabat cerrara sus puertos y aeropuertos por el virus- de 45 subsaharianos en la playa de Dahla, 600 kilómetros al sur de las Canarias. Dada esta vigilancia, se cree que las embarcaciones rescatadas rumbo al archipiélago están partiendo cada vez más de Mauritania o Senegal.