España

Dolor y alarma en los Mossos tras fallecer un agente de Covid-19

Dolor y alarma en los Mossos tras fallecer un agente de Covid-19

Se elevan a 66 los policías del cuerpo autonómico que han dado positivo y a 1.336 los confinados

Sabían que iba a suceder tarde o temprano. Nadie está libre de que el «bicho» pueda darle caza, y menos si uno se dedica a una labor con tanta exposición pública como el servicio policial. Ayer falleció el primer agente de los Mossos por coronavirus. Se llamaba Joan, tenía 57 años, y trabajaba como patrullero y agente de proximidad en Premià de Mar (Barcelona). «Una gran persona» –según lo definen sus compañeros–, que deja dos hijas adolescentes. Tenía una patología respiratoria previa. Los casos de Covid-19 se disparan en el cuerpo policial autonómico y los agentes están preocupados.

En una reunión ayer viernes por la tarde con responsables del Departamento de Interior de la Generalitat, a los sindicatos de los Mossos se les ofreció datos actualizados sobre la incidencia del coronavirus en la plantilla: un total de 66 agentes han dado positivo y otros 1.336 permanecen confinados, según explicaron a ABC fuentes presentes en ese encuentro. En solo dos días casi se había triplicado el número de casos. El martes eran 25 los positivos y 1119 los confinados, de una plantilla que conforman unos 16.000 agentes.

Igual que lo que ocurre con la población en general, nadie duda de que también en el caso de los policías estas cifras continuarán disparándose. También ayer el Ayuntamiento de Barcelona ofreció datos de afectación en la Guardia Urbana. Son 79 los positivos y 383 los confinados en la policía barcelonesa, según informa Anna Cabeza. Las cifras de ambos cuerpos no son comparables, pues en la Guardia Urbana, a diferencia de lo que ocurre en los Mossos, clasifican como positivo a un agente con síntomas independientemente de si le han hecho la prueba.

Los agentes de la policía autonómica saben que en una profesión como la suya el riesgo es grande. «Tenemos que afrontar esto en primera línea, pero al menos que nos den las herramientas», afirmaba en una conversación con este diario Imma Viudes, portavoz del sindicato Sap-Fepol. Lamentan, por ejemplo, que el número de mascarillas que les han hecho llegar no son suficientes, y que no los vehículos policiales no se desinfectan de forma ordinaria sino solo después de detectar un positivo.

Hay más quejas, que se pusieron ayer sobre la mesa en la reunión con Interior. Por ejemplo, en cuanto a la organización del trabajo mientras dure el estado de alarma decretado por el Gobierno. Piden que como medida de prevención puedan trabajar siete días consecutivos y luego confinarse durante dos semanas consecutivas, siempre disponibles por si tienen que activarse. Creen que sería suficiente para atender las necesidades actuales pero su demanda no ha sido aun atendida.

Ayer despidieron a Joan, con un minuto de silencio y homenajes en muchas comisarías,no solo de los Mossos sino también del resto de cuerpos policiales. «Era una buena persona», repiten sus compañeros.