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Disparos al aire para detener a un maltratador que atacó a la Policía y la Guardia Civil

Disparos al aire para detener a un maltratador que atacó a la Policía y la Guardia Civil

El sujeto agredió a dos agentes locales de Ciempozuelos después de que su pareja pidiera protección para acudir hasta el domicilio que compartían y recoger sus pertenencias

Una violenta discusión de pareja desató el caos el miércoles de la semana pasada en Ciempozuelos debido a la agresividad mostrada por uno de los implicados, quien no dudó en arremeter contra la Policía Local y Guardia Civil e, incluso, hacer caso omiso a los agentes y encerrarse en su domicilio cuando estos habían realizado dos disparos al aire para contener la embestida. Finalmente fue detenido tras una «negociación» llevada a cabo por la Benemérita para evitar males mayores.

Los hechos tuvieron lugar muy cerca del hostal-restaurante El Volante, en pleno centro de la localidad, cuando una mujer se presentó acompañada de tres policías locales en la vivienda que compartía con su novio para recoger sus pertenencias y así poner fin a la relación. Previamente, la afectada había pedido protección dada la sospecha de que este pudiera hacerle daño. La presencia de los agentes provocó que el hombre bajase a la calle y accediese a dejarla pasar, pero antes de alcanzar la puerta, el individuo empujó por las escaleras a un policía y entró de nuevo al piso.

Sin tiempo para que llegasen los pertinentes refuerzos, el hombre, muy corpulento y con trazas de haber sido boxeador –«se cuadraba para atacar a los agentes», señalaban días atrás a este diario testigos del suceso– salió a la vía pública armado blandiendo una defensa extensible a fin de agredir a la mujer y los policías personados. Para contener la situación, uno de ellos se vio obligado a realizar dos disparos al aire. Con todo, el sospechoso no depuso su actitud y llegó a rociar con gas pimienta a otro agente, el cual tuvo que ser atendido sin precisar traslado hospitalario.

La llegada de la Guardia Civil tampoco sirvió para apaciguar su estado, posiblemente alterado por el consumo de algún tipo de estupefaciente, detallan fuentes del Instituto Armado. Varias unidades de Seguridad Ciudadana hicieron entonces frente al sujeto, que lanzó puñetazos y patadas al aire, obligando a los agentes a mantener una distancia prudencial para evitar que los alcanzara. Pero al verse rodeado, el detenido, español de 44 años, decidió atrincherarse en la casa, iniciándose una negociación –de acuerdo al principio de proporcionalidad, puesto que en el interior no había nadie más– para que finalmente se entregara.

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