España

Diez años de cárcel para el joven que mató a otro al empujarle a las vías de Metro

Diez años de cárcel para el joven que mató a otro al empujarle a las vías de Metro

La víctima murió «de manera instantánea» tras ser arrollada por un tren en la estación de Eugenia de Montijo

La Audiencia Provincial ha condenado a diez años y seis meses de prisión al joven que causó la muerte de otro al empujarle a las vías de Metro en la estación de Eugenia de Montijo. La Sección Séptima impone al acusado, de 28 años, dicha pena por un delito de homicidio tras el veredicto de culpabilidad del jurado y, además, le condena a indemnizar a la madre del fallecido con 150.000 euros y a cada uno de los dos hermanos con 50.000.

El auto explica que el jurado declaró probado que los hechos tuvieron lugar el 14 de julio de 2018, a la 01.10 horas, cuando el ahora condenado y el finado se encontraban cerca del borde del andén. «¿Y a ti qué te pasa?», le preguntó Ángel Alfonso B. A., el agresor, a José Pedro E. M., la víctima, y le dio un empujón «asumiendo, sin que le importara, que podía caer a la vía y ser atropellado por el tren, como efectivamente sucedió», lo que le causó la muerte de «manera instantánea».

Durante el juicio, Ángel Alfonso reconoció que había empujado a la víctima, si bien indicó que primero se produjo un incidente entre ambos en un vagón del Metro porque el fallecido le había hecho un «comentario extraño» que no entendió. Por la contra, el jurado, que ha tenido acceso a las imágenes de la estación, «aprecia que es el acusado el que se dirige directamente a la víctima y no al revés».

Ángel Alfonso añadió en el juicio que cuando ambos coincidieron en la estación pensaba que José Pedro iba a agredirle y que por eso le dijo qué le pasaba y le empujó para quitárselo de encima. «Reconoce que el agredido se golpeó contra la carrocería del tren, se trastabilló y cayó a la vía, siendo arrolado por el tren, y que él se tapó la cabeza con la camiseta y se marchó corriendo porque estaba desconcertado», dice la sentencia.

Sin embargo, el vídeo y la declaración de un testigo concluyen que la conducta del acusado no fue imprudente, sino que cuando empujó a la víctima asumió que podía caer entre los vagones del tren cuando éste se pusiese en marcha.

De la misma forma, el jurado no considera atenuante que el condenado se encontrase influenciado por el consumo de sustancias estupefacientes, como planteó su defensa en el juicio, alegando que había consumido alcohol, cocaína, cristal, MDMA y demás pastillas. Llegan a esa conclusión a partir de las declaraciones de los policías que detuvieron a Ángel Alfonso, del facultativo que le reconoció y de los médicos forenses.

La Audiencia tiene en cuenta para fijar la pena el arrepentimiento del acusado y su colaboración en el enjuiciamiento de los hechos al reconocer la acción, aunque «mantuvo que no tuvo intención de matar a la víctima ni pudo representarse que se iba a producir tal resultado por la rapidez con la que se produjeron los hechos». Asimismo, valora la edad del acusado y los problemas que tuvo con el consumo de drogas y alcohol.