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Denuncian la instalación de un banco sobre un petroglifo de la Edad de Bronce

Denuncian la instalación de un banco sobre un petroglifo de la Edad de Bronce

El colectivo A Rula ha notificado el hallazgo, que se encuentra en una zona de cautela del castro del monte de San Lois

Lo que en principio pudo ser una buena noticia, se tornó en un quebradero de cabeza para los amantes del arte rupestre. Un miembro del colectivo A Rula de Santiago descubrió durante una caminata por los alrededores de la ría de Noia unos grabados en granito en el monte San Lois, nunca antes documentados en el municipio de Noia (La Coruña), que puede verse con la luz del atardecer. No obstante, existe un elemento artificial que ha hecho sombra al hallazgo: un banco para admirar las vistas panorámicas de la ría colocado por el ayuntamiento noiés a principios del año pasado.

«Un arqueólogo debería haber garantizado la colocación o no de un banco en este lugar», lamenta en declaraciones a ABC Luis Leclere, presidente del colectivo A Rula. «Se ha hecho un seguimiento arqueológico insuficiente», añade, «dado que el petroglifo se encuentra en una zona de cautela de un monumento protegido, el castro de San Lois». Si bien desde la asociación creen que no se trata de una actuación malintencionada, dado que la percepción del petroglifo varía según la hora del día y la luz proyectada sobre él, opinan que la instalación de este banco responde a una moda absurda que se ha extendido por toda Galicia. «El uso de un banco en este lugar es innecesario, pues prácticamente nadie sube al monte a pie, por lo que el descanso que proporciona no tiene sentido práctico», explica el colectivo A Rula en una publicación.

Calco digital del petroglifo de Noia a partir de la técnica de la fotogrametría - COLECTIVO A RULA

Después de realizar un estudio que data este petroglifo en la Edad de Bronce, la asociación ya ha notificado el caso ante la Dirección Xeral de Patrimonio, la administración competente en la protección de Bienes de Interés Cultural, previo paso a su catalogación. «Dado el valor excepcional del arte rupestre de la Península, la ley obliga a asumir como BIC todo nuevo yacimiento sin declaración previa», explica Leclere. El colectivo denuncia que Patrimonio ha desoído 40 de sus peticiones desde 2016. «La administración no actúa a no ser que yacimientos arqueólogicos se vean evidentemente amenazados, como la que supuso el incendio en la parroquia santiaguesa de Villestro», afirma Leclere.

El petroglifo en cuestión se trata de una combinación de 50 centímetros de diámetro compuesta por cinco círculos concéntricos inscritos en la roca. Con toda seguridad, es un petroglifo prehistórico, datado entre el 1700 y el 1800 a.C., pues «este mismo motivo aparece en espadas y alabardas de esta época», comenta Leclere, y añade «en este tipo de estudios no pueden utilizarse dataciones absolutas del tipo del carbono 14, sino que se realizan en base a investigaciones previas».

El primero localizado en Noia

Si bien se han descubierto otros grabados prehistóricos de este tipo en la comarca de O Barbanza, en municipios como Porto do Son, sí que es el primer petroglifo conocido en Noia. La asociación ya había avistado otro «petroglifo» con una inscripción en espiral en 2010, que terminó tirado en una cuneta cercana. «En aquel caso, se demostró que se trataba de una inscripción moderna que imitaba los motivos prehistóricos», aclara el presidente del colectivo A Rula.