España

Críticos del PSOE y Ciudadanos piden menos mesas bilaterales y más Parlamento

Críticos del PSOE y Ciudadanos piden menos mesas bilaterales y más Parlamento

«La España que reúne» recuerda al Gobierno que ya tiene elementos para responder a las exigencias secesionistas

Malos tiempos para la centralidad y los consensos. Este es el diagnóstico que históricos socialistas y personalidades de renombre del centro-izquierda, que se organizan en torno a la asociación «La España que reúne», hacen de la coyuntura política en su cuarto documento de trabajo. La mesa bilateral entre el Gobierno y la Generalitat es uno de los últimos ejemplos. Apenas un día después de su celebración en Moncloa, los miembros de este colectivo exponen, a través de un decálogo, sus alternativas para responder a las exigencias de los independentistas. Pasan por la Constitución y el uso de las instituciones propias de la soberanía nacional en lugar del empleo de mesas de diálogo bilaterales en las que se excluye al resto de sensibilidades políticas.

«La España que reúne» advirtió a Pedro Sánchez de que no era una buena idea pactar con Podemos, los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes para seguir en La Moncloa. El presidente del Gobierno no atendió entonces a los avisos de esta asociación, en la que figuran personalidades como el exministro de Cultura de José Luis Rodríguez Zapatero, César Antonio Molina, históricos socialistas, como Nicolás Redondo o Joaquín Leguina y, entre otros, uno de los fundadores de Ciudadanos (Cs), Francesc de Carreras. Todos ellos vuelven a hacer un llamamiento, en los primeros compases del nuevo Gobierno, a la política institucional, de consensos y basada en los acuerdos sellados por la Constitución.

Camino peligroso

«Nos preocupa que el Congreso ceda su protagonismo -por decisión del bloque gubernamental- a mesas políticas extrañas a nuestras estructura institucional», expone la asociación en el documento, donde llaman la atención sobre que «ese camino de deslegitimación de las instituciones, del quebranto de los equilibrios de poderes, de cambio de leyes para beneficio de personas concretas, nos acerca peligrosamente a los Estados liberales, que tan de moda se han puesto en los últimos años».

En este sentido, el movimiento reflexiona sobre el camino que han seguido el PSOE y Cs hasta llegar a este punto. «En el primero se impuso la colonización de los socialistas catalanes, representantes conspicuos de todo lo contrario a lo que caracteriza el socialismo democrático, en el segundo, una ceguera política sorprendente que les ha llevado a problemas de acción y relevancia política». La «España que reúne» considera, también, que Cs «parece decidido a perder su personalidad fundacional para aliarse poco a poco» en el PP.

Los integrantes de este colectivo admiten haber perdido la esperanza de que los partidos «evitaran la política de bloques», por lo que apelan para redirigir el rumbo a la «sociedad española que mantiene su espíritu reformista». Para ellos han diseñado un decálogo en el que insisten en la vigencia de la Constitución, la soberanía nacional, el «respeto de las leyes», los pactos constitucionales y la igualdad frente a los extremos y las pretensiones nacionalistas periféricas.

En el quinto de estos puntos, «La España que reúne» envía también un mensaje directo a Moncloa, por si esta vez corren más suerte: «Frente a la mesa integrada por los gobiernos de España y los representantes de la comunidad autónoma catalana, las instituciones en las que reside la soberanía nacional: Congreso de los Diputados y Senado».