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Coronavirus en Alicante: el cierre de la hostelería arrastra a la ganadería con el riesgo de quiebras

Coronavirus en Alicante: el cierre de la hostelería arrastra a la ganadería con el riesgo de quiebras

ASAJA Alicante reclama ayudas directas a la Generalitat y que no prolongue la prohibición de apertura a los bares

Última hora del coronavirus y las restricciones en la Comunidad Valenciana

La sectorial Ganadera de Jóvenes Agricultores ASAJA Alicante ha alertado de que el cierre de la hostelería decretado por la Generalitat debido a la evolución de la pandemia del coronavirus arrastra a esta actividad y puede abocar a la quiebra a muchas explotaciones.

De entrada, esta organización ha cifrado las pérdidas en alrededor de quinientos mil euros, como consecuencia directa de la prohibición de apertura de los establecimientos hosteleros durante 14 días.

Las especies más afectadas serán el caprino, el ovino y el vacuno y los ganaderos avisan que, de prolongarse esta medida se enfrentan al cierre definitivo de gran parte de sus explotaciones y a pérdidas que podrían llegar a los dos millones de euros.

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Este «jarro de agua fría» sacude «de nuevo» a un sector compuesto principalmente por pequeños ganaderos y autónomos, que ya fue «duramente golpeado durante los inicios de la pandemia con el cierre del canal HORECA y la caída del turismo, y ahora vuelve a revivir la angustia de ver como su principal vía de salida comercial, la hostelería, la cual representa más del 50% de sus ventas, se ha visto abocada a bajar la persiana como consecuencia de una decisión unilateral por parte del Consell para frenar la ola de contagios», denuncian desde ASAJA.

Apoyo económico

ASAJA Alicante pide encarecidamente que la Administración apoye a los ganaderos con ayudas directas e inmediatas, puesto que ha hecho recaer el control de la crisis sanitaria sobre estas empresas, y no prolongue de ninguna manera el cierre de la hostelería más allá del 4 de febrero.

El presidente de la sectorial Ganadera de Asaja Alicante, Julián Huertas, ha precisado que uno de los problemas más graves que se le plantea ahora a los ganaderos, tanto de leche como de carne, es que sin restauración estas especies que se quedan sin salida continúan pariendo, suponiendo pérdidas económicas, ya que se produce un incremento del gasto al tener que alimentar durante más tiempo un mayor número de cabezas, al mismo tiempo que se deprecia su valor.

Asimismo, mucho animal recién nacido o que va a nacer en próximos días y que sale a matadero con 30 o 40 días de vida, corre el riesgo de pasarse de kilos y tener que ser desechados. «Los animales no son una maquina de fabricar calzado que si la apagas hoy y la enciendes dentro de 20 días no pasa nada. Los animales son seres vivos que comen y beben agua todos los días», ha añadido.

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«Si el cierre de la hostelería se prolonga en el tiempo más de 14 días, corremos el riesgo de que muchos animales tengan que destinarse al «desvieje», lo que supone perder el 98% del animal», lamenta Juan Luis Gimeno, ganadero de caprino de Mónovar.

Asimismo, los ganaderos afirman que se solidarizan con la hostelería y lamentan que haya sido «la cabeza de turco de esta crisis con la que este Gobierno trata de justificar la ola de contagios» Y comparan con otros sectores: «No entendemos como centros comerciales o grandes superficies, líneas de transporte…. siguen abiertos, y la hostelería, especialmente en terrazas, que estaba cumpliendo a rajatabla todas las medidas de desinfección y prevención del virus, tiene que pagar el pato de esta situación. Es totalmente injusto», afirma el presidente de la sectorial Ganadera de ASAJA.

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